El presidente electo, Evo Morales, declaró ayer en París que Bolivia no es "un mendigo" y que su gira internacional, que lo mantendrá hasta hoy en Francia, está destinada a aprender "cómo cambiar a nuestra Bolivia, hasta hace poco considerada subcampeona mundial de la corrupción".
"Mi elección ha generado entusiasmo hasta en los organismos de crédito internacionales, cansados de la corrupción que reinaba en mi país", sostuvo en una conferencia de prensa que ofreció antes de reunirse, hoy, con el presidente Jacques Chirac.
Insistió en que buscará apoyo en la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos (OEA) para establecer la llamada "seguridad jurídica" que piden los futuros inversores extranjeros en la "nueva" Bolivia.
"Sin robar pasaremos a la historia. Vamos a erradicar la corrupción, estamos cansados de la corrupción", dijo, al anunciar que "tenemos que pasar de las protestas a las propuestas" y que dialogará con todos los gobiernos, incluido el de Estados Unidos, al que volvió a convocar para que "verdaderamente" luche contra las drogas. Redacción y AFP