Entre el 2001 y el 2004, la empresa Transredes invirtió más de 145 millones de dólares en infraestructura base, continuidad operativa, seguridad operativa y medio ambiente, según informó ayer el superintendente de Hidrocarburos, Hugo de la Fuente.
Tras las explosiones de una parte de los ductos en El Salao (Santa Cruz) y Pojo (Cochabamba), la autoridad explicó que la transportadora trabaja de acuerdo al reglamento de diseño, construcción, operación y abandono de ductos, el cual contempla el mantenimiento de los mismos bajo estándares internacionales de calidad y de “buenas prácticas de ingeniería”. En ese marco, De la Fuente aseguró que una consultora internacional realizó la supervisión de estos estándares de calidad, dando por satisfactorios los resultados de su trabajo, en diciembre del 2005.
En todo caso, la Superintendencia de Hidrocarburos aguarda un informe técnico completo respecto a la rotura de ambos ductos y el deterioro de uno colindante al gasoducto al altiplano. Una vez que se cuente con los informes técnicos se emitirá un dictamen que determine si hubo o no responsabilidad por parte de la transportadora. En Cochabamba, la Prefectura aclaró que no supervisa las tareas de mantenimiento al ducto OSAC 1 (de Transredes) porque la Ley de Hidrocarburos no se lo permite. El jefe de la Unidad de Hidrocarburos, Freddy Reynolds, dijo que no tienen tuición para controlar a la empresa. “Tenemos control sobre la exploración y explotación”. Redacción central y Cochabamba.
Ayuda a los afectados
Reparación • La empresa informó ayer que continúa los trabajos de reparación del ducto en El Pojo. Se deben sustituir 35 metros de cañerías. Está programado concluir el domingo.
Alimentos • El Salao recibió de la transportadora y del Programa Mundial de Alimentos 2.460 raciones de comida, que constan de harina, arroz, aceite, lenteja y sal, para un mes.