Habrá un tenso equilibrio entre el prefecto electo y las provincias El contrapeso fiscalizador del prefecto es el Consejo Departamental, formado por los representantes provinciales. Según el resultado de las recientes elecciones prefecturales, el apoyo provincial al nuevo prefecto en pocos casos es unánime.
La gobernabilidad que vayan a tener los futuros prefectos será compleja, según cómo le haya ido al ganador tanto en la votación en las capitales de departamento como en el voto que obtuvo en las provincias, el área rural de cada región.
El apoyo en la provincia tiene especial interés para la administración departamental pues según la Ley de Descentralización 1654 de 1995, una mayoría del Consejo Departamental la conforman los representantes provinciales.
El Consejo Departamental, según dicha norma, es el "órgano colegiado de consulta, control y fiscalización de los actos administrativos del Prefecto".
Las provincias también son importantes para la autoridad departamental porque es en cada una de ellas donde se elige a los subprefectos. Si bien según la ley es el prefecto el que designa a los subprefectos, en muchas regiones del país ya se hizo una costumbre que los subprefectos tengan, por lo menos, la aprobación de los pobladores de la provincia; en algunos casos, incluso se los elige mediante el voto directo, según el viceministro de Descentralización Departamental, Martín Pérez Bustamante.
Beni y Pando aparentemente tienen la gobernabilidad asegurada. Los prefectos electos, pertenecientes a Podemos, ganaron en casi todas las provincias.
Si bien en Trinidad, capital del Beni, el triunfo de Podemos fue holgado, en cambio, en Cobija, Pando, la victoria fue para su adversario, Unidad Nacional, aunque por menos de 100 votos.
No es la misma la situación de Podemos en La Paz. Como muestra el gráfico, de las 20 provincias paceñas, sólo dos, Murillo e Iturralde, le dieron la victoria a José Luis Paredes. En las 18 restantes el ganador fue el MAS. Si se revisa la votación en la capital, se encuentra que Pepe Lucho ganó más bien por el voto de la ciudad de La Paz, pues sólo aquí obtuvo una diferencia de más de 60 mil votos. Incluso en El Alto el MAS estuvo a punto de arrebatarle el triunfo.
En Cochabamba, si bien Manfred Reyes Villa obtuvo la victoria en cuatro de las 16 provincias, en la mayoría fue el MAS el vencedor. Nuevamente, el voto que decidió el triunfo para AUN de Reyes Villa radica en la ciudad capital del departamento, que es donde AUN casi dobló la votación del MAS.
Donde al parecer es contundente el apoyo al Movimiento al Socialismo es en el departamento de Oruro. Allí, en todas las provincias ganó el MAS. Es significativo, sin embargo, que justo en la ciudad de Oruro haya sido Podemos el ganador. Ello aún es más relevante si se toma en cuenta que en la ciudad de Oruro se encuentra más del 60% de los votantes orureños.
También es llamativo que pese al triunfo del MAS en Potosí, por lo menos tres importantes provincias, donde se encuentran las ciudades de Tupiza y Villazón, hayan dado su apoyo a Podemos.
Pese a que el MAS salió tercero en las prefecturales de Tarija, muy por debajo de Camino al Cambio de Mario Cossío y Convergencia Regional de Jaime Paz Zamora, de todos modos obtuvo un sorprendente triunfo en la provincia Avilés.
El caso cruceño es particular en relación al comportamiento del electorado que apoyó al MAS. Si el Movimiento al Socialismo obtuvo la victoria en las provincias Ichilo y Ñuflo de Chávez, fue porque se trata de antiguas plazas masistas.
De la votación emitida en las elecciones prefecturales, es significativo el hecho de que en cinco departamentos —La Paz, Santa Cruz, Oruro, Pando y Chuquisaca— la población que votó sea mayoritariamente urbana. La Paz (que reúne a las ciudades de La Paz y El Alto) es el caso más llamativo, pues de 10 votos emitidos para elegir prefectos, siete se depositaron en estos centros urbanos.
Sólo Tarija, Cochabamba, Beni y Potosí tienen a la mayoría de su población votante en las provincias del departamento.
En el tenso equilibrio que habrá entre el prefecto y los consejeros departamentales también tendrán que ver los concejos municipales, pues son éstos los que eligen al consejero provincial.
El consejero departamental es el nexo que la ley creó entre los municipios y el Ejecutivo prefectural