Cierra sesiones el Congreso que legisló el cambio La legislatura que terminó, según las estadísticas, fue la más productiva con relación a periodos constitucionales pasados, aunque sólo duró tres años y cinco meses. Los parlamentarios se fueron satisfechos por el trabajo que realizaron.
DESPEDIDA PARLAMENTARIA • Los parlamentarios entonan el Himno Nacional, durante el cierre del periodo legislativo que fue acortado para convocar a las elecciones nacionales.
Con una ceremonia llena de reflexiones, el Congreso Nacional clausuró ayer el acortado periodo legislativo 2002-2005, en el que aprobó un récord de más de 1.500 proyectos de ley, varios de los que cimentaron el tránsito de Bolivia hacia una nueva realidad política y económica.
Los parlamentarios se congratularon por este logro y en el acto central, al que asistió el presidente de la República, Eduardo Rodríguez, destacaron haberlo conseguido en un escenario social adverso que incluso amenazó con cerrar sus puertas.
"El Congreso que clausuramos tuvo la capacidad de encontrar salidas democráticas y constitucionales a las dos más graves crisis políticas de los 23 años de régimen democrático que vivimos, octubre del 2003 y junio del 2005, en esta última incluyendo el acortamiento de su propio mandato", señaló el presidente del Congreso, Sandro Giordano.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Norah Soruco, destacó que este Congreso está dejando “una herencia rica en términos de estabilidad democrática, con puentes para que sea más representativa, participativa y de amplia base social”.
Luego resaltó que, además de la cifra récord de proyectos de ley aprobados (en el período 1993-1997 fueron 300 y en el de 1997 a 2002 llegaron a 804) varios de ellos fueron fundamentales para que el país transite a una nueva etapa en su vida democrática.
Entre ellos realzó las reformas constitucionales que abrieron las puertas a la Asamblea Constituyente y al referéndum y la Ley de Hidrocarburos.
Para Giordano, éste fue además el cierre del ciclo histórico de la labor legislativa al servicio de la democracia pactada. “Estamos viviendo el fin del ciclo de la así llamada democracia pactada que fue una necesidad histórica ante la dispersión de la voluntad popular para ingresar a un período de concentración de expectativas”, sostuvo el presidente.
Luego, al igual que Soruco, realizó un ajustado resumen del trabajo de los tres años y cinco meses que duró este período.
Para el diputado Miguel Antoraz (MNR) "este Parlamento ha sido muy criticado por la sociedad civil, pero que, sin embargo, los hechos dan cuenta que no todo fue malo porque se aprobaron las leyes de gran importancia para el futuro de la democracia".
“En este período que se cierra, se evidencia que hubo un enorme desarrollo democrático, contrariamente al poco desarrollo económico que hemos tenido”, complementó la diputada Érika Brockman (MIR), tras mencionar que el nuevo Parlamento “será muy representativo, tendrá mucha legitimidad y también tendrá que demostrar capacidad”.
Por su parte, el hasta ayer diputado del MAS y ahora senador electo Santos Ramírez afirmó que "con el cierre de este ciclo se abre un nuevo escenario político, económico y social, con la esperanza de que los nuevos legisladores transformen el país".
Según Giordano, la última legislatura que presidió permitió demostrar, además, que el Congreso puede dar al Poder Ejecutivo las facilidades para gobernar y no ser factor de ingobernabilidad.
Puso como ejemplo el hecho de que en la gestión del ex presidente Carlos Mesa la fuente de ingobernabilidad no fue el Parlamento, "sino la incoherencia del propio Poder Ejecutivo y su incapacidad de coordinación con los otros poderes del Estado".
TEMAS CLAVE
Constitución • Se realizaron 16 reformas a la Carta Magna abriendo las puertas al referéndum y a la Constituyente.
Economía • Tras el referéndum del gas, se aprobó una nueva Ley de Hidrocarburos.
Elecciones • Se reformó el Código Electoral y la Ley de Partidos para abrir la participación a los pueblos indígenas y a las agrupaciones ciudadanas.
Desafíos de la nueva gestión
Los legisladores que concluyeron ayer su gestión, coincidieron en señalar que el principal desafío de la nueva gestión legislativa será aprobar la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente, que pretende abrir las puertas para una transformación radical del país.
Según el senador Sandro Giordano, las expectativas en este proceso son tan grandes que no será fácil satisfacerlas, por lo que "seguramente requerirán de mucha sabiduría, de conducción, pero, sobre todo, de responsabilidad y honestidad".
Por su parte, el diputado saliente Óscar Arrien (MNR) dijo que los nuevos parlamentarios tendrán que pensar también en la aprobación de normas que satisfagan más las necesidades del sector productivo y social para solucionar las muchas necesidades de los bolivianos.
“Nuestra visión ha sido muy política y económica, porque así lo demanda el momento histórico del país”, reflexionó.
Según la saliente diputada Érika Brockman (MIR), "el gran desafío será que los parlamentarios tengan una visión de país".
Algunos toman otros rumbos
"Volveré a mis actividades académicas", "soy sociólogo y trabajaré en mi campo", "extraño mi trabajo en el sector salud, soy médica y trabajaré en este campo", esas fueron algunas de las expresiones de parlamentarios que, tras haber formado parte del Congreso por varios periodos constitucionales, ayer cesaron su vida legislativa junto al cierre del periodo constitucional.
La mayoría de los diputados en el nuevo periodo legislativo serán nuevos. De los viejos parlamentarios no quedará casi ninguno, aunque en el Senado se concentrarán la mayoría de los que tienen alguna experiencia.
En ese ambiente, los parlamentarios se despidieron ayer entre abrazos y con la idea de comenzar a dedicarse a otras cosas.
Por ejemplo, la diputada Teresa Paz (MNR) dijo que es doctora y que retornará al sector salud, mientras su colega Hugo Carvajal, senador del MIR, expresó que volverá a la sociología y que trabajará para la Constituyente. Dante Pinto (NFR) anunció su retiro de la vida política.