Los príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, bautizaron este sábado en el Palacio de la Zarzuela a su primogénita Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortiz, en una ceremonia íntima y familiar, a la cual asistieron representantes de las altas instituciones del Estado, entre otras el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
La ceremonia religiosa, de estricto carácter privado, comenzó pasadas las 12.30 hora local (7.30 de Bolivia) y estuvo oficiada por el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, el mismo que un lluvioso 22 de mayo del 2004 casaba en la catedral madrileña de la Almudena al príncipe Felipe, heredero de la corona, con Letizia Ortiz, una ex periodista divorciada.
Visiblemente emocionados, los Reyes de España fueron por primera vez juntos los padrinos de uno de sus nietos. Leonor, que nació el 31 de octubre del 2005, es la séptima nieta de los soberanos españoles, después de los cuatro pequeños de la infanta Cristina y los dos de la infanta Elena.
El papel institucional de la niña llamada a ser reina de España, hizo que este bautismo sobresaliera respecto a los demás nietos reales, por lo cual se convocó a varias autoridades.
Leonor, que llevó el faldón con que también lo fueron todos los miembros de la familia real, es segunda en la línea sucesoria al trono de España detrás de su padre, pero para convertirse algún día en reina, deberá ser hija única, sólo tener hermanas, o mediante una reforma del artículo 57.1 de la Constitución que actualmente privilegia el acceso al trono de los varones. Fue bautizada en la pila de Santo Domingo de Guzmán con agua del río Jordán, en el que Juan bautizó a Cristo. Madrid, AFP