Al ritmo contagioso de los macheteros, zampoñeros, balseros y una morenada del sector comercial, el municipio beniano de Rurrenabaque celebró este miércoles sus 162 años de fundación.
Miles de personas vibraron ayer en la plaza 2 de Febrero de la localidad, donde los colores blanco y verde se destacaron ante la vistosa vestimenta de los bailarines que participaron de la Entrada Folklórica de la región. Entusiastas niños, jóvenes, adultos y ancianos, además de autoridades originarias de los pueblos vecinos, dieron rienda suelta al festejo. La cultura tacana, a pie descalzo, tuvo una descollante representación en el evento.
La belleza de la mujer beniana, que ayer tuvo una competencia con las misses Bolivia, Universo e Internacional, engalanó la calurosa tarde de la ciudad, que se encuentra al norte de Bolivia, en la frontera entre los departamentos de Beni y La Paz, y a 229 metros sobre el nivel del mar, rodeado por las aguas del río Beni.
El alcalde, Yerko Núñez, encabezó los festejos del pueblo, que demostró su devoción a la Virgen de la Candelaria, patrona de los lugareños a quien también se ofrendó la fiesta de ayer.
Por la mañana, la aerolínea Amaszonas presentó la tercera avioneta de esa empresa que realiza alguno de los tres vuelos diarios desde o hacia Rurrenabaque. Enviado a Rurrenabaque