Nadie se imaginó que el día en que alguien, no se sabe quién, manipuló las cajas de los misiles HN-5, que llegaron al país en 1993, y que estaban bien guardadas, detonó un escándalo que explotó en las manos de las FFAA y dañó su institucionalidad.
En una reunión del Alto Mando Militar, a principios de octubre del 2005, se acordó “evitar por todos los medios que la información del caso de los misiles salga del marco institucional, para evitar susceptibilidades del Gobierno y de las FFAA de China”, como consta en el acta.
El documento, firmado por los miembros de la cúpula militar, fue difundido por el MAS, y hoy, a más de tres meses del estallido del escándalo de la desactivación de los misiles chinos en EEUU, se constituye en una prueba de las contradicciones en las que están envueltas las FFAA, principales protagonistas del hecho.
Por este caso, el presidente Evo Morales pasó a reserva a 28 generales a la hora de escoger al nuevo Alto Mando. “Tienen que aclarar este tema”, advirtió.
El primer blanco fue el ex presidente Eduardo Rodríguez, contra quien podría caer un juicio de responsabilidades. Basado en un informe militar, él admitió que “ninguna autoridad nacional dio una orden expresa para la salida del país de este material”.
Empero, tras la declaración, el ex Mandatario ordenó que los generales Marcelo Antezana, ex comandante del Ejército; el ex jefe de Estado Mayor, Marco Antonio Vázquez; y los generales Hugo Cuéllar y David Torrico respondan a un sumario informativo para aclarar su participación en el caso.
El 18 de enero la Fiscalía General de la República inició la investigación sobre este caso que fue calificado por el presidente electo Evo Morales como “un acto de traición a la patria. Vamos a profundizar la investigación. Esto no puede quedar así, civiles, militares serán juzgados y sancionados drásticamente”, aseguró.
Pero, ese día Morales aclaró —tras almorzar con el ex presidente en el Palacio— que algunos jefes de las FFAA “le mintieron al Presidente” sobre el procedimiento para el transporte y desactivación de los misiles. Con esa aseveración, le quitó responsabilidad a Rodríguez.
La Fiscalía incluyó en la investigación por presuntos delitos de daño calificado (destrucción o inutilización de un bien militar, artístico, religioso u otro), sometimiento total o parcial de la Nación a dominio extranjero, revelación de secretos de interés del Estado y espionaje, además de los ya mencionados, al ex ministro de Defensa, Gonzalo Méndez, quien renunció presionado por el tema dos días antes del cambio de mando, y al ex comandante de las FFAA, almirante Marco Antonio Justiniano.
El domingo 2 de octubre de 2005, cerca de las siete de la mañana funcionarios de la Embajada de EEUU y efectivos militares sacaron un número, hasta ahora no determinado, de misiles (los militares dicen que fueron 28, el MAS habla de 36 y el ex comandante del Ejército, 41), del Cuartel General de Miraflores para desactivarlos en EEUU, porque supuestamente ya no eran útiles.
No estuvo en esa entrega el comandante del Ejército, Marcelo Antezana. “Estaba en Brasil”, declaró él en su descargo en varios encuentros con la prensa. Sin embargo, su firma está en una resolución administrativa en la que, el 26 de septiembre, autoriza la demolición del material bélico y que para ello se solicite el apoyo de EEUU. Además, otros oficiales aseguran que Antezana, ese domingo en la mañana, ya estaba en territorio nacional, y que se mantuvo contacto con él, a través de comunicaciones telefónicas.
Marco Antonio Vásquez, quien asistió a la entrega, el 2 de octubre, como comandante del Estado Mayor de Ejército, y ante la ausencia de Antezana, declaró a la Fiscalía que recibió una orden verbal del comandante de las FFAA, Marco Antonio Justiniano. Éste, a su vez, no se negó, pero aseguró que todo lo que hizo estuvo enmarcado en la ley.
El polémico general Antezana, en una entrevista con la red ATB, el 12 de enero, denunció que el ex ministro Méndez sabía quién dio la orden de la desactivación pero que no quería hablar porque “protege a alguien”.
Primero dijo que era “amiga”, pero luego, atacó a la embajada estadounidense. Denunció que ésta se entrometió en la desactivación.
Más tarde, tras una reunión con Rodríguez, se desdijo. No obstante, días después, publicó una solicitada en la que emplazó al Presidente a decir quién ordenó la desactivación hasta antes de que acabe su gestión porque de lo contrario “se estaría ocultando algo”.
En su declaración ante la Fiscalía, como primer declarante, el 25 de enero, Antezana dijo que eran 41 misiles, no 28; que EEUU devolvió 10, y que éstos se encontraban en buen estado y no, como él mismo afirmó antes, obsoletos.
Esa versión es coincidente con la del ex ministro de Defensa del gobierno de Carlos Mesa, Gonzalo Arredondo, quien reveló que durante su gestión funcionarios de EEUU lo visitaron para pedirle la desactivación de los misiles porque grupos de terroristas estarían buscando ese armamento, pero opuesta a la de Justiniano y Vásquez, que aseguraron a la Fiscalía que el material ya no servía.
El escenario de contradicciones se completa con el hecho de que las FFAA no pueden explicar si los misiles llegaron al país como donación o fueron comprados.
Preguntas sin respuestas
¿Cuántos son los misiles desactivados en Estados Unidos?
¿Cómo llegaron al país los misiles, fueron donación o compra?
¿Quién ordenó la desactivación o destrucción de los HN-5?
¿Los HN-5 tenían vida útil o era hora de destruirlos o desactivarlos?
¿Cuál fue la verdadera razón de su desactivación o destrucción?
Los protagonistas del estallido
La verdad sobre los misiles deberá ser revelada por estos actores.
Eduardo Rodríguez V.
Juicio de Responsabilidades • Los misiles empañaron la corta gestión del ex presidente. Ahora debe enfrentar la propuesta de juicio de responsabilidades impuesta por el MAS en su contra. Actualmente Rodríguez se niega a comentar el tema que está en investigación en la Fiscalía.
Manifestó que los militares no le dijeron toda la verdad sobre el caso. Al final, aceptó la renuncia de su ministro. El actual presidente, Evo Morales, la semana pasada, dijo que él fue engañado.
Gonzalo Méndez
Implicado • El ex ministro de Defensa es uno de los principales implicados en el tema. Por ello, para sujetarse a la investigación tuvo que renunciar al cargo tres días antes de que Rodríguez entregue el mando de la Nación a Evo Morales. Según el general Antezana, Méndez sabe quién dio la orden para la desactivación de los misiles, pero calla porque “está encubriendo a alguien”. El ex ministro, además, sabría los detalles del convenio entre EEUU y Bolivia para la desactivación, considerado clave para revelar algunas verdades del caso.
Marco A. Justiniano
Comandante en Jefe • El ex Comandante en Jefe de las FFAA, dijo, en reiteradas oportunidades, que asume la responsabilidad sobre el caso, como máxima autoridad de la institución. Sin embargo, en varias oportunidades se negó a revelar algunos detalles que pudieron esclarecer varios aspectos de la investigación. Consultado acerca del número real de los misiles, afirmó que, “eso es lo de menos”, aunque ahora se sabe que ese detalle es parte fundamental de la investigación. El ex jefe militar también dio su versión a la Fiscalía, en Sucre.
Marcelo Antezana
Contradictorio • Polémico desde el principio, el general y ex comandante del Ejército, es uno de los principales implicados en el caso, por lo que también fue el primer citado a declarar a la Fiscalía, donde reveló que los misiles estaban en buen estado y que no eran 28 sino 41. Pero en el proceso, cambió varias veces su versión. Primero dijo que asumía la culpa. Luego, que él no estaba cuando los misiles fueron entregados. Defendió al presidente Rodríguez, hasta poco antes del cambio de mando, luego lo atacó hasta con un comunicado.
Marco A. Vázquez
Defensa • El general y ex Comandante del Estado Mayor de Ejército, ante la ausencia de Marcelo Antezana, entregó el domingo 2 de octubre los misiles a Estados Unidos. Él dice que todo salió por una orden verbal de Justiniano. Vázquez, quien compareció esta semana en las investigaciones, protagonizó un escándalo en Palacio de Gobierno cuando fue excluido por el presidente Morales, de la composición del nuevo Alto Mando. Además, presentó una serie de pruebas para contradecir al ex comandante Antezana, quien asegura que los misiles sí servían.
Pedro Gareca
Fiscal • El pasado 18 de enero, el Fiscal General abrió las investigaciones. El 25, las declaraciones empezaron con el ex comandante, Marcelo Antezana. La acusación se hará por cuatro presuntos delitos que son daño calificado, sometimiento total o parcial de la Nación a dominio extranjero, revelación de secretos de interés del Estado y espionaje. Gareca, como cabeza de la Fiscalía, tiene la obligación de revelar toda la verdad de este caso y de hallar y promover las sanciones.