Tarata evita la caída de su patrimonio COCHABAMBA • El alcalde de ese municipio narra que en cuatro ocasiones el Palacio Consistorial se utilizó como sede presidencial.
“El Palacio Consistorial de Tarata tiene un gran valor histórico, pues fue sede de la Presidencia en cuatro oportunidades y cobijó a los presidentes tarateños Mariano Melgarejo, René Barrientos Ortuño, José Quintín Mendoza y Esteban Arze”, comentó el alcalde de Tarata Pedro Corrales.
La imponente obra, por su estructura y decoración, fue declarada patrimonio nacional y es una de las maravillas arquitectónicas del departamento de Cochabamba. Fue construida hace más de 400 años y conserva muchas de sus características originales. Ahora es refaccionada porque un asentamiento estuvo a punto de tumbar su fachada.
El director de Cultura y Turismo de este municipio, Mario Gonzales, aclaró que no se pudo establecer con exactitud cuándo se construyó este inmueble porque en los planos del año 1780 que conserva la ciudad, la construcción ya se distinguía como parte de la iglesia.
El arquitecto encargado de la obra, Fernando Zapata, explicó que la restauración del edificio demandará alrededor de 20.000 dólares y demorará por lo menos tres meses de trabajo.
El Palacio consta de dos ambientes, uno en la planta alta, que es un amplio salón de reuniones, coronado por un escudo de Bolivia, cuyos detalles fueron elaborados en madera de la época, un pino traído desde España.
El segundo ambiente funcionaba como un salón de baile; este espacio ahora se llama Teatro Aroma. El lugar perdió todo el piso de machihembre que lo revestía, pero conserva un cuadro pintado en el fondo de lo que en la actualidad es el escenario.
Gonzales informó que el presidente Mariano Melgarejo gobernó el país desde allí, en Tarata, y que llegó incluso a crear el departamento de Tarata que tenía como capital al pueblo denominado “De Melgarejo”.
Este Palacio Consistorial se convirtió en museo en 1924 y además de guardar las fotografías de los tarateños más destacados, también cobijó un decreto de 1825 que tiene la firma del libertador Simón Bolívar, a través del cual Tarata recibe la calidad de villa. También el presidente René Barrientos visitaba este edificio y realizaba algunas reuniones o asistía a bailes en él.