Uno de los legisladores que participa en la definición de las políticas antidrogas, en el Congreso norteamericano, comentó su temor de que la política del presidente Evo Morales, de permitir las plantaciones de hoja de coca, afecte los logros obtenidos en la lucha contra las drogas en otros países de la región.
Según la edición de ayer del periódico estadounidense The New York Times, el legislador —quien habría pedido el anonimato— afirmó que es difícil pensar que el plan de Morales de cero erradicación de la coca y cero narcotráfico es posible. Según el parlamentario, se trata de un postulado “ingenuo”.
La principal preocupación de los congresistas norteamericanos es que el progreso que se hizo en la erradicación de la coca en Colombia sea contrarrestada con la “explosión” (referida a la expansión) de los cultivos de coca en Bolivia. En este sentido, el legislador consultado declaró al periódico que la pregunta de los 64.000 dólares es si “tendremos que empezar todo de nuevo”.
Según el artículo, para que Bolivia tenga buenas relaciones internacionales (sobre todo con Estados Unidos y Brasil, los mayores consumidores de cocaína) y atraiga inversiones, el Presidente debe encontrar una forma de asegurar a los gobiernos y a los inversionistas que el país luchará contra el narcotráfico.