Álvarez acaba subcampeona La tenista boliviana fue derrotada en la final del circuito Cosat por la belga Wckmayer por 2/1 en tres horas y 10 minutos de juego.
La falta de concentración y la desesperación le privaron a la tenista boliviana María Fernanda Álvarez de alcanzar el título del torneo de tenis Cóndor de Plata Sub-18, ante la belga Yanina Wckmayer en una reñida final que duró 3 horas y 10 minutos en la cancha principal del Club de Tenis La Paz en La Florida.
La experiencia de la europea fue vital para superar a la tenista nacional por dos sets a uno.
En la primera cancha Wckmayer se esforzó al máximo y venció por 6/4 ante Álvarez que pareció haber ingresado al terreno de juego muy confiada.
En la segunda mitad, Álvarez cambió la historia con el aliento del público. El respaldo de las aproximadamente 400 personas le dio confianza para afirmar su juego y remontar el resultado y hacerse del set por 6/4.
Con la seguridad de haber retomado la calidad de su juego, la tenista local logró ponerse a cuatro puntos de ventaja, ante una rival descontrolada, que reaccionó al final y ante la sorpresa de los asistentes remontó el marcador hasta el alargue, que finalmente lo ganó por un 7/6.
La boliviana se desconcentró en los últimos minutos del partido y no pudo mostrar el juego que exhibió en la segunda cancha.
Álvarez había jugado la final en dobles en Lima, Perú, y pareció sentir también al final el esfuerzo durante el compromiso de ayer ante la jugadora belga.
Raquetazos
Llanto • María Fernanda Álvarez derramó varias lágrimas durante y después del encuentro que perdió ayer ante la belga, para demostrar su impotencia por los continuos errores, especialmente en el último tramo.
Contraste • Durante el encuentro, el público respaldó a la tenista nacional con aplausos y cánticos y palabras de aliento, pero cuando ésta abandonó el campo de juego tirando su raqueta en señal de protesta, los asistentes le abuchearon.
Opinión
M. Álvarez: tenista En el primer set prácticamente no jugué a nada. En los últimos dos cambié mi juego y me di cuenta que podía ganar. Los nervios me traicionaron, debo trabajar en eso, especialmente cuando estoy arriba. Demostré una vez más que soy la mejor de este país, sigo sacando el nombre de nuestro tenis en alto, espero que la gente siga confiando en mí. Lo importante será también no bajar nunca los brazos.