El presidente del Mercado Común del Sur (Mercosur), el argentino Carlos Álvarez, aseguró en Madrid que el mayor aporte que podría dar Bolivia a ese bloque regional es a nivel físico y energético, pero que depende del país integrarse plenamente.
Álvarez llegó a Madrid la semana pasada para participar en el seminario “Unión Europea y América Latina: retos comunes para la cohesión social”, que tenía el objetivo de generar ideas y propuestas sobre el tema y así perfilar la agenda de la IV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, que se celebrará en mayo, en Viena, Austria.
En la capital española, Álvarez fue entrevistado para La Razón por la periodista María Fernanda Lencina, de Prisa Internacional. Entonces dijo que el ingreso de nuevos miembros al Mercosur es voluntad soberana de los países. “Bolivia tiene un acuerdo común con el Mercosur, es un Estado asociado. Ahora, su incorporación plena dependerá de la propia decisión del Estado boliviano. Tenemos que avanzar con Bolivia, como con Chile y con otros países asociados”.
La autoridad del bloque sudamericano explicó que las líneas de acción para la integración son dos: una física y otra energética.
“Pienso que esos son los dos grandes ejes a tratar. La integración pasa por esas cuestiones, la integración física de la región y la integración energética”.
Al ser consultado qué es lo que puede aportar Bolivia al Mercosur, Álvarez reconoció que el país adquirió un volumen político, “como ha incorporado Venezuela, en los últimos años”.
“Luego, (Bolivia) es un país que tiene recursos naturales y energéticos muy importantes, y entonces la región tiene que plantearse cómo utiliza, cómo hace sinergia entre las distintas capacidades económicas y productivas de cada país. Es una región que tiene petróleo, que tiene gas, que tiene alimentos, que tiene agua”, dijo el funcionario.
Explicó que cada país aporta algo de esa riqueza, y aseguró que “la inteligencia y el talento de los líderes políticos está en cómo se articula, cómo se coordina esa riqueza para que en un proceso de integración se beneficien el conjunto de los países miembros y se potencie a la región”.
Si es que se consolida esa integración y se alcanza la coordinación, Álvarez aseguró que también se construye “un sujeto económico y político más fuerte, más influyente y un referente importante a escala mundial. Esto beneficia a cada uno de los países miembros y por eso es ahí que tenemos que poner énfasis”.