El presidente de la República, Evo Morales, no tratará la demanda marítima cuando visite Chile para asistir a la investidura presidencial de Michelle Bachelet, informó ayer el canciller, David Choquehuanca
"Esta es una visita protocolar y no vamos a tocar temas como el marítimo”, informó a los miembros de la Comisión de Política Internacional de la Cámara de Diputados, tras explicar que la vista es de carácter recíproco. El mandatario de Chile, Ricardo Lagos, visitó Bolivia cuando asumió el mando el presidente Morales.
El Canciller también confirmó que el Jefe de Estado asistirá el 10 de marzo, dos días antes de la posesión de Bachelet, a un acto de homenaje en Santiago, organizado por más de 400 organizaciones de izquierda.
Este asunto fue manejado con cuidado por el Ejecutivo. El pasado miércoles, el cónsul, Roberto Finot, señaló que Morales participaría de ese acto "siempre y cuando exista la total aquiescencia del Gobierno chileno”.
Ayer, el presidente saliente de Chile, Ricardo Lagos, declaró que La Moneda no tiene ninguna reticencia para que el Presidente boliviano asista a un acto de homenaje en un espacio cerrado.
Sin embargo, la preocupación porque esta situación afecte en alguna medida la asunción del mando de Michelle Bachelet, preocupó a algunos sectores políticos del vecino país.
El diputado del Partido Por la Democracia (PPD) Jorge Tarud pidió el uso de “canales diplomáticos para que se haga saber al Palacio Quemado que asistir a ese acto sería inapropiado por la ocasión”. Redacción y AFP.