El pepino fue, una vez más, el personaje del domingo de Carnaval. Hubo comparsas vestidas de llamativos colores; hombres y mujeres irradiaron su alegría al compás del ritmo carnavalero y desafiando los globazos que abundaron ayer.
La cifra de las 145 agrupaciones fue rebasada por los grupos que se incluyeron en la farándula sin importarles los reglamentos del municipio, sino el desafío de participar y pasar un momento de alegría.
Las miles de personas que se dieron cita como espectadores para observar la gran farándula respondieron a los salpicones, mojazón y chisgueteo con espumas y hasta en algunos casos con pintura y betún por parte de los que participaron del festejo quienes, además, no sólo se vistieron de pepinos sino también de diablos, monstruos, brujas, travestis, vampiros, y algunos otros personajes de moda donde resaltó la máscara y la chompa del presidente Evo Morales.
El consumo de bebida fue parte del festejo en el trayecto de la entrada. Incluso en el palco donde se encontraban Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, el alcalde de La Paz Juan del Granado y otras autoridades de gobierno disfrutaron del segundo día de Carnaval con una cerveza.
Algunos colegios ingresaron en bloque diferenciando su vestimenta con los que los antecedían o les seguían. Como no ocurría en otros años, en la fiesta de ayer se desbordó el entusiasmo.
Mientras el centro de la ciudad era el escenario del desfile de pepinos, en algunas zonas el juego de agua con globos, manguerazos y espuma por parte de niños, jóvenes y adultos se intensificaba cada vez más. Personas de diferentes edades libraron batallas intensas con agua y globos, y para ello, San Pedro fue benigno.
El estadio Siles se distinguió porque allí concluía el desfile de los grupos y empezaba el ataque e intercambio de globazos desde la pasarela hasta detrás de la plaza de los Monolitos.
La venta de bebidas alcohólicas fue mucho más intensa en esta área, pues todas las personas querían compartir con otras.
La magnitud del festejo de pepinos fue todo un espectáculo. Jóvenes, mayores y niños estuvieron presentes en las calles e intercambiaron globazos.