Un autobús de transporte interprovincial en Perú cayó la madrugada de ayer a un abismo de unos 400 metros en la zona conocida como Cerro Rico, en la sureña provincia arequipeña de Condesuyos, causando la muerte de una treintena de personas.
La Policía rescató 25 cuerpos y confirmó que dos pasajeros resultaron heridos, según el diario limeño El Comercio. Sin embargo, versiones de agencias noticiosas mencionaban ayer que había el menos 15 lesionados.
El accidente se produjo en la sierra, a unos 610 kilómetros al sudeste de Lima. Se trata de una zona de difícil acceso y la única comunicación posible es a través de la radio. Informaciones provenientes de Arequipa señalan que el bus pertenece a la empresa de Transportes Alexis que cubría la ruta Arequipa-Yanaquihua. Voceros de la Décimoprimera Dirección Territorial de la Policía, dijeron a la agencia noticiosa Andina que el accidente se produjo 10 minutos después de la medianoche del sábado y, según investigaciones preliminares, la excesiva velocidad habría ocasionado que el vehículo tome rumbo hacia el abismo.
Debido a lo agreste del lugar, todavía se esperaba la llegada del fiscal de turno para proceder al levantamiento de los cuerpos, así como de más unidades policiales para trasladar los cadáveres hacia la morgue de Arequipa.
El agente Milton Salas, de la comisaría de Chuquibamba, dijo que las víctimas eran ganaderos, agricultores, comerciantes y trabajadores que se ganaban la vida buscando oro, debido a que en el área existen diseminados o vetas del metal precioso.
El accidente de ayer volvió a mostrar la inseguridad que significa viajar por tierra en Perú, donde movilizarse en autobús es peligroso. La tragedia de Arequipa elevó a más de un centenar la cifra de fallecidos en las carreteras peruanas en lo que va del año: 90 en febrero y 15 en enero, todo un récord, según la agencia AFP. Lima, El Comercio, AP-AFP