La ONU y EEUU dicen que el país cultiva más coca El Departamento de Estado de Washington señala que Bolivia cuenta con 26.500 hectáreas de coca. Y pide el inicio de la erradicación en Yungas. La JIFE pide el cumplimiento de la Convención de 1961. El Gobierno no cree en los datos de EEUU.
LA PRODUCCIÓN • Los cocaleros del Chapare (foto) se comprometieron a controlar la producción del arbusto en su Octavo Congreso Ordinario realizado del 11 al 13 de febrero.
Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas coincidieron ayer en señalar que en Bolivia se incrementaron los cultivos de coca y pidieron que el Gobierno continúe con sus esfuerzos antidrogas, cumpliendo los acuerdos internacionales.
Los datos se hallan en dos informes anuales difundidos ayer, por separado, y que son coincidentes en varios conceptos.
El Departamento de Estado de Estados Unidos sostiene que el 2005, el cultivo del arbusto se incrementó en un ocho por ciento; mientras que la ONU, a través de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), señala que el incremento de los cultivos de coca del 2003 al 2004 fue del 17 por ciento.
En su reporte llamado “Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos”, Estados Unidos establece que Bolivia tiene 26.500 hectáreas —cifra que incluye el ocho por ciento—. Washington dice que el incremento en los cultivos se registra por cuarto año consecutivo.
“Estos números nos preocupan”, dijo el director del programa antinarcóticos para las Américas del Departamento de Estado, Antonio Arias.
“Nosotros consideramos que la efectividad del programa en Colombia hizo que los narcotraficantes buscaran la manera de seguir con sus negocios, y por ello aumentaron los cultivos en Perú y Bolivia”, agregó.
El informe añade que los constantes retos que enfrentó la democracia han “limitado gravemente” la capacidad del Gobierno para contrarrestar los incrementos en la superficie cultivada con coca.
El informe de la JIFE, difundido en Viena, señala que “la política de erradicación se ha visto socavada por acuerdos de corto plazo con los cultivadores de coca”. Este concepto también ese planteado por Washington.
La ONU instó a que todos los gobiernos velen por la aplicación plena de la convención mundial de 1961, de lucha antidrogas, en vista de que algunos están “considerando la posibilidad de reducir sus esfuerzos de lucha contra esas actividades delictivas”.
La ONU sugiere, además, reformular el enfoque sobre el desarrollo alternativo, de modo que funcione eficazmente como una estrategia internacional.
Según el informe del Departamento de Estado, Washington espera que se mantenga la política de erradicación coca en el Chapare y sugiere el inicio de esta actividad en los Yungas de La Paz, como que se fortalezca los esfuerzos de la lucha contra los precursores.
El vocero presidencial, Álex Contreras, dijo que el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos “es una visión muy parcial”. Anunció que el Gobierno dará “fe y credibilidad” a los resultados del estudio del mercado de la coca, que determinará la cantidad del producto. Los cocaleros tampoco dieron crédito al reporte de Estados Unidos.
El documento recuerda que en los últimos cinco años Bolivia ha tenido cinco presidentes, y que los sucesivos gobiernos “han optado por resolver las confrontaciones con los cocaleros más por negociación y concesiones que aplicando la ley y la erradicación forzada de cultivos”. Redacción Central, EFE-DPA
Las dos visiones sobre la coca
Ayer se conocieron los informes de ambas instituciones. El primero se difundió en Washington y el segundo en Viena, respectivamente.
El informe de la JIFE sobre el control de estupefacientes El 2004 la superficie total del cultivo de arbusto de coca en Bolivia, Colombia y Perú aumentó en 3 por ciento respecto del 2003 (a 158.000 hectáreas) tras haberse registrado una disminución sostenida durante tres años. Según la JIFE, la política de erradicación se ha visto socavada por los acuerdos con los productores de coca. En Bolivia las tensiones políticas y sociales han limitado la capacidad del Gobierno para hacer frente al aumento del cultivo de arbustos de coca. “La UNDD calcula que el 2004 la superficie de cultivos ascendió a 27.700 hectáreas, lo que representa un incremento del 17 por ciento respecto del total del 2003. El 41 por ciento de dicha superficie se hallaba en parques nacionales”, señala el informe.
El informe del Departamento de Estado de EEUU El presidente de Bolivia Evo Morales “está considerando cómo va a formular una política antinarcóticos. En Washington estamos esperando. No podemos juzgar apenas un mes de que asumió”, dijo el el director del programa antinarcóticos para las Américas del Departamento de Estado norteamericano, Antonio Arias. Durante la gestión 2004, Bolivia contaba con 24.600 hectáreas de coca. En esa gestión hubo un incremento del seis por ciento. El 2003 se registró 24.400 hectáreas. El cultivo de coca se redujo sustancialmente durante la presidencia de Hugo Banzer (1997-2001), pero desde entonces ha habido un incremento, y así “pasó de 19.600 hectáreas en el 2000 a 26.500 hectáreas en el 2005”.
Punto de vista
“Es una visión muy parcial” Álex contreras, vocero presidencial “Para nosotros, el estudio de la cantidad de cultivos de coca en el país aún no se ha realizado en una forma concertada. Los datos (el informe) del Departamento de Estado de Estados Unidos son una visión muy parcial. Lamentablemente en la política antidrogas, Estados Unidos siempre ha mantenido una posición unilateral como si la verdad absoluta la tuvieran ellos, no toman en cuenta a países productores (de coca)”.
“Es falsa esa información” David Herrada, diputado cocalero de Cochabamba “Es una información totalmente falsa. Cómo en un solo año va a haber tanto incremento. Puede haber, talvez, un incremento mínimo, pero no en la proporción que hace referencia Estados Unidos; por eso es que estamos pidiendo que haya un estudio del mercado legal de la coca. Nosotros los cocaleros, a la cabeza del hermano Evo Morales, estamos peleando por el cato de coca por familias”.
“No confiamos en ese informe” Eulogio Condori, ejecutivo de Adepcoca-Yungas “Nosotros no damos crédito a esa información del Departamento de Estado de Estados Unidos porque está basada en imágenes satelitales, la realidad es otra. Nosotros los cocaleros de la zona tradicional de los Yungas (del departamento de La Paz) no confiamos en esos datos. Nosotros tenemos un control social que impide el incremento en los cultivos de coca en la zona tradicional”.