Los artistas buscan un título para el charango La Sociedad de Charanguistas enviará un charango a Bono y le explicará su origen boliviano. El Gobierno dice que no es “asunto oficial”.
Dos maestros • Ernesto Cavour y Donato Espinoza son dos de los mejores intérpretes del instrumento de cuerda boliviano.
La Sociedad Boliviana de Charanguistas donó un charango para que éste sea entregado por el presidente Evo Morales a Michelle Bachelet, en su posesión como presidenta de Chile. Sin embargo, el Gobierno aclaró que el asunto no tiene ribetes oficiales, por lo que el “regalo” será enviado al líder de la banda U2, Bono, quien el pasado domingo recibió del mandatario chileno Ricardo Lagos otro instrumento, antes del concierto que ofrecieron los irlandeses en Santiago.
El hecho, además de generar protestas, ha motivado a los artistas bolivianos a reimpulsar un antiguo anhelo. “Postularemos al charango boliviano para que tenga el título de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco”, manifiesta el maestro Donato Espinoza, quien se declara “indignado” por la supuesta apropiación chilena del instrumento. “Es un abuso y un atropello al patrimonio”, afirma.
Con él coincide Ernesto Cavour, quien asegura que no se admiten dudas sobre el origen boliviano del instrumento. “Hay pruebas que demuestran que el charango nació en Potosí aún antes de la Colonia. Ya con la llegada de los españoles se registraron iconografías que están presentes en iglesias y tejidos”, afirma el maestro que desde hace cuatro décadas construye e interpreta el charango e incluso ha creado un museo dedicado al instrumento, que funciona en la calle Jaén. “Desde hace 33 años, la Sociedad Boliviana del Charango impulsa el reconocimiento de la nacionalidad del charanguito. Tenemos estudios, tesis que deben mostrarse al mundo para evitar apropiaciones”, sostiene.
Y mientras los artistas se organizan en Bolivia, en Chile se resta importancia al incidente del charango. El presidente chileno Ricardo Lagos, en declaraciones a la agencia DPA, dijo que el charango es es un instrumento altiplánico, no boliviano. “Hay también pedacitos del Altiplano que son de acá, como pedacitos de los mapuches que están en Argentina, y eso también ayuda a consolidar un poco la integración cultural de nuestra región”, recordó.
En tanto, el viceministro boliviano de Cultura, Édgar Arandia, aclaraba que la idea de regalarle a Bachelet un charango “es solamente una propuesta y no es oficial. Eso quieren los músicos, me han solicitado que se haga para defender el patrimonio cultural”, los maestros Cavour y Espinoza coinciden en que “la intimidad y la fuerza del charango son nuestras”.