Un avión que trajo ayuda al país cae y se lleva seis vidas La nave militar argentina impactó con tierra tres veces y se desintegró. Pasó en Kallutaca, a 10 km del aeropuerto de El Alto. Se recuperó los restos de cinco tripulantes, uno desapareció.
La búsqueda • El avión estalló en tierra; los rescatistas buscaron los restos de los seis militares.
Seis militares argentinos murieron ayer cuando se precipitó a tierra una avioneta de la Fuerza Aérea Argentina que presentó fallas un día antes y fue revisada por efectivos del vecino país antes de su viaje. La nave cayó a 10 kilómetros del aeropuerto de El Alto, en Kallutaca, zona Kiluyo de Chonchocoro, y quedó destruida en pequeñas partes; sólo cinco cuerpos irreconocibles fueron recuperados, uno se habría desintegrado por completo, según el informe de Bomberos.
El director de Relaciones Públicas de la FAB, coronel Johnny Vera, quien acudió al lugar del accidente, estimó que los restos del avión estaban desparramados aproximadamente en dos kilómetros a la redonda.
El hecho se produjo a las 15.27, cuando la avioneta partió rumbo a Santa Cruz, para desde allí retornar a Buenos Aires, desde donde vino el miércoles junto a un avión Hércules que transportaba medicamentos en calidad de donación del Gobierno argentino a los damnificados por las lluvias en el oriente boliviano. Según fuentes militares, los fallecidos fueron identificados como el capitán Fernando Francos, el teniente Macías Moletti, el suboficial principal Juan Otero y los suboficiales asistentes Javier Brondi, Jorge Peralta y Aquilino Enríquez.
La avioneta, con matrícula FAG-046, voló cerca de cinco minutos, “habiéndose notificado a los dos minutos un viraje a izquierda, se precipitó a tierra”, afirmó Félix Choque Villca, de AASANA.
La nave, era un Lear Jeet, tipo ejecutivo, de mediana envergadura, con turbo reactor. En esta avioneta llegó el miércoles el ministro de Salud de Argentina, Ginés González García, pero él retornó a su país en otro avión porque esta aeronave presentó fallas y se atrasó.
De acuerdo a González García, la nave tenía desperfectos mecánicos. Los pilotos le informaron que había “problemas en el instrumental del avión” y se demoraría el vuelo, relató el funcionario argentino en una declaración a la agencia AFP tras su arribo a Buenos Aires.
“Cuando he visto, el avión había estado como a 10 metros del suelo y al chocar al suelo explotó fuerte, como una bomba, y nos hemos asustado. ¡Bum, bum!, ha reventado y por eso está los pedacitos del avión por todo lado esparcido”, contó Nicanor Velasco Huanca, dueño de un sembradío de avena en el lugar, y que fue testigo del trágico accidente.
Otro testigo dijo que él se encontraba en el río Sek\'e, que baja de El Alto, junto a su ganado y al escuchar la explosión corrió al lugar, porque había visto minutos antes la avioneta que giraba a la izquierda. Cuando se acercó vio partes de la nave y de personas diseminadas en el lugar. Inmediatamente otra avioneta dio tres vueltas alrededor del accidente, como para atemorizarlos, y luego se fue, narró.
Algunos militares y policías que estaban en el lugar señalaron que la avioneta impactó en tierra tres veces y se desintegró. A lo largo de 1.000 metros se podía observar dispersos entre el pasto y la paja trozos de no más de medio metro de la cabina del avión, de color blanco, además de diversas partes del motor.
Los grupos de rescate fueron el grupo SAR-FAB, los Bomberos, soldados y policías militares de la FAB, además de cisternas de agua de AASANA.
El trabajo de recuperación de los cuerpos duró cerca de dos horas. Los restos fueron depositados en varias bolsas y luego llevados en una camioneta a la sede de gobierno.
En el lugar estuvieron el canciller, David Choquehuanca, y el ministro de Defensa, Wálker San Miguel. A las 17.22, llegó el embajador de Argentina en Bolivia, Horacio Macedo, y él logró ingresar al perímetro restringido. Casi en el centro de ese lugar recibió el abrazo y el pésame de los dos ministros bolivianos. Soldados del Ejército resguardan el lugar para la investigación.
Vinieron a solidarizarse
Los seis militares argentinos fallecidos en el trágico accidente aéreo, formaron parte de una delegación oficial que llegó al país para solidarizarse con los damnificados de los desastres naturales, en el ámbito de una acción humanitaria. Esta delegación estuvo a la cabeza de Ana Cafiero, representante especial para asuntos de cooperación internacional de la Cancillería argentina y del ministro de Salud argentino, Ginés González.
Esta misión oficial vino con un cargamento de nueve toneladas de insumos médicos que fueron transportados en un avión Hércules de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) TC-100. Durante el acto de entrega del donativo realizado en el Aeropuerto de la FAB, El Alto, los argentinos, ahora fallecidos, entonaron orgullosos el Himno Nacional de su país y escucharon con respeto la canción patriótica de Bolivia. Sus restos se velaron anoche en la FAB de El Alto. Hoy serán repatriados.
Adhesión con los niños
El embajador de Argentina en Bolivia, Horacio Macedo, luego de lamentar el fatal accidente, pidió a las personas que quieran rendir su homenaje a los seis tripulantes argentinos fallecidos ayer, depositar el dinero destinado a ofrendas florales en una cuenta del Hospital del Niño, para que sean los menores de edad los beneficiados.
“Esas son flores que nunca se marchitan”, sostuvo el representante diplomático al solicitar a las personas que expresen así su solidaridad con los militares argentinos fallecidos y con los niños de Bolivia.
Luego, Maceda señaló que los cuerpos de los militares de su país serán repatriados en un avión que llegará a La Paz desde Argentina en el transcurso de esta jornada. Las víctimas fueron veladas en una capilla ardiente instalada en el Salón Rojo de la FAB, en El Alto.