5 ríos llevan la muerte al lago Titicaca Tres afluentes, de El Alto, uno de Viacha que le dan vida a otro, desembocan sus aguas turbias y contaminadas en un área del Titicaca. Los animales de la zona emigraron y nacen los parásitos.
Destrucción • El balsero separa las totoras malas de las buenas en las aguas contaminadas de Kohana.
Las aguas casi negras se deslizan por la altiplanicie paceña para llegar hasta el ingreso del lago Titicaca, en la península de Kohana, y sellar su encuentro con las, casi cristalinas, aguas del lago más alto del mundo.
El río Katari, que arrastra los restos de otros tres que nacen en el municipio de El Alto (Sek\'e, Seco y Hernani), además del Pallina de Viacha, lleva el veneno hasta el lago, donde los animales y plantas acuáticas desaparecieron, para dar paso al nacimiento de un parásito, la fasciola hepática, que también va matando a los mamíferos de tierra.
Ayer, autoridades de Gobierno, organizaciones internacionales, representantes de organizaciones sociales de La Paz y El Alto, además de comunarios, realizaron una inspección por todos los afluentes hasta llegar al lago Titicaca y se pudo comprobar que los desechos transportados por los ríos amenazan con romper el equilibrio ecológico de todo el sector, como ocurrió en el área de Kohana.
La contaminación del lago se masifica con las aguas que salen de la planta de tratamiento de Puchuk\'ollo. Al respecto, cuando la comitiva se detuvo en el lugar y tomó muestras de agua, los comunarios del lugar denunciaron que los funcionarios de la recicladora abren las válvulas por la noche y dejan correr agua que no fue tratada. “El olor es insoportable y no podemos salir de nuestras casas´, dijo uno de ellos.
Ya en zona de Kohana las aguas del lago presentan un color terroso a rojo. El olor que desprende el líquido es nauseabundo y cerca de los promontorios de las escasas plantas acuáticas, el olor se vuelve insoportable.
“Estamos muy afectados por la contaminación. Nuestros niños tiene problemas gastrointestinales. Nuestro ganado también se enferma y ya no hay peces por este lugar” dijo Donato Codani, concejal de Puerto Pérez.
Un paseo por los matorrales de totora que cubren esa parte del lago muestra que el daño también afectó a la planta típica. Las totoras muestran en su parte superior una coloración grisácea y sus tallos, generalmente rectos y firmes, son quebradizos y se caen con facilidad y están totalmente cubiertas por una sustancia grasosa.
La contaminación afectó, además, la ganadería, pues la alfa alfa, alimento principal de las vacas, burros y caballos, fue eliminada y ahora el ganado usa su forraje en el okororo y la totora — que está llena del parásito llamado fasciola hepática, que se aloja en el hígado de los animales y personas, causando la muerte a largo plazo—, por eso la planta sana se busca lago adentro.
La gente del lugar se quejó al ministro de aguas, Abel Mamani, sobre los problemas que les causa la contaminación.
El Gobierno buscará soluciones
El ministro del Agua, Abel Mamani, aseguró ayer que la contaminación del lago Titicaca es una de las dos principales prioridades de su gestión. “La próxima semana tendremos una reunión con la Prefectura, representantes internacionales, y organizaciones sociales para comenzar la evaluación técnica del problema y buscar una solución apropiada” explicó la autoridad.
Édgar Michel Durán, consejero departamental, adelantó que se peleará por la aprobación de una ley que norme el uso y el cuidado de los recursos hídricos del territorio de Bolivia. “No podemos dejar que nos sorprendan en este tema y debemos trabajar todos para lograr que se apruebe la Ley de Aguas”.
Representantes de diferentes agencias de cooperación internacional realizaron también la inspección, entre ellas la suiza, japonesa y el BID. El coordinador de proyectos de la Embajada de Japón, Tsuguhisa Nikaido, dijo que luego del recorrido y la evaluación del problema de contaminación, entregará un informe al embajador de su país.