Manu cantó con los jóvenes alteños ENCUENTRO • Chao y su banda retribuyeron ayer a los artistas de El Alto con un recital. Próxima estación: Cochabamba.
AL AIRE LIBRE • Un contento Manu Chao departió con sus colegas que cultivan arte a más de 4.000 metros de altura.
Con Radio Bemba, Manu Chao ofreció ayer un espontáneo recital en la Radio Wayna Tambo ante un selecto grupo de jóvenes alteños. Fue la retribución del músico francés ante el cariño y los presentes que recibió de una decena de grupos que interpretaron sus composiciones para el autor de Clandestino.
“Estoy aquí para escucharlos, para conocerlos”, dijo en su saludo inicial Chao, quien a las 17.30 se dio cita en la emisora alteña donde fue recibido con canciones, discos, esculturas y pinturas. “Ésta es la muestra de que los jóvenes de El Alto no sólo son consumidores sino que también producen cultura”, enfatizó Santos Callejas, director de la Wayna.
“Gracias por la música, gracias por el cariño”, dijo el invitado y pidió “una guitarrita, a ver si tocamos algo”. Y con su sexteto armó un recital que durante una hora emocionó al auditorio.
Su repertorio fue un resumen del recital que ofrecieran Chao y Radio Bemba, el sábado, ante unas seis mil personas en el Teatro al Aire Libre Jaime Laredo de La Paz. El concierto, que fue abierto por la banda local Atajo, comenzó a las 22.05 y durante más de dos horas presentó éxitos como: Por la carretera, Qué paso, Casa Babylon, Niña, Clandestino, Próxima estación esperanza, Welcome to Tijuana y otros, ante un público diverso donde destacaba la gran cantidad de personas extranjeras.
“Estoy feliz de volver después de seis años”, fue el saludo de Manu que, vestido con polera roja y pantalones pescadores, se presentó sin el “lluch'u” que ha convertido en un símbolo.
“Este tema va dedicado a esos que en el primer mundo se esconden bajo la palabra democracia”, dijo en pleno recital al presentar la canción Señor Matanza y calificó al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, como “el hombre más peligroso para el futuro de nuestros hijos”.
A esas alturas, el público respondía eufórico ante la música de Chao que mezcla pop, balada, reggae, funky y hasta rumba catalana. Varios jóvenes incluso se las arreglaron para burlar al equipo de seguridad y subir al escenario. Allí saltaban, abrazaban a Manu (algunas le robaban un beso) antes de ser sacados —en algunos casos con violencia— por los guardias que toda la noche trataron de prohibir cámaras de fotografía o video en el concierto.
Con el micrófono en el corazón, aumentado los latidos, Manu se despidió agradecido. “Bolivia en el corazón”, dijo e interpretó una particular versión de la ranchera Volver, volver. Una promesa musical que no olvidarán quienes ovacionaron la calidad del espectáculo.
Manu Chao partirá hoy de La Paz rumbo a Cochabamba, donde actuará el miércoles.