Al menos 62 personas murieron ayer en Bagdad, 46 de ellas en un séxtuple atentado con coche bomba en un barrio chiíta de Bagdad, donde el fiscal del tribunal que juzga a Saddam Hussein anunció que desea apresurar la ejecución del ex dictador y sus colaboradores en caso de que sean condenados a muerte.
Los atentados más sangrientos se perpetraron en cuatro mercados abarrotados de gente en el barrio chiíta de Ciudad Sadr, donde perecieron 46 ciudadanos y otros 204 resultaron heridos. La mayor parte de los automóviles que estallaron eran minibuses atiborrados de explosivos.
Los dos primeros vehículos estallaron en el mercado popular al-Ula, otro hizo explosión en el de al-Gayara, otros dos en Mraidi y uno en Dakher, precisó.
Las fuerzas de seguridad desactivaron un séptimo vehículo en el mercado de Chaab. Mientras que numerosas ambulancias con las sirenas ululantes trasladaban a los heridos a diferentes hospitales de Bagdad —que hicieron un llamado para que la Policía donase sangre— las milicias del ejército de Mehdi, lideradas por el chiíta Moqtada Sadr, se dispersaron, armadas, en las calles del barrio bagdadí de Ciudad Sadr.
Además, en Bagdad, 11 civiles fueron asesinados y 28 personas resultaron heridas —entre ellas, siete soldados y policías— en diferentes ataques con bombas.
En el norte de la capital iraquí, dos oficiales de la Policía y dos civiles fueron asesinados y otros siete resultaron heridos en varios ataques. En Mahmudiyá (30 km al sur de Bagdad), desconocidos asesinaron a tiros a un comandante de policía. Bagdad, AFP