Buceadores de La Chojlla dudaban de sus equipos Los dos tenientes, desde el pasado viernes, trataron de cargar sus cilindros de aire comprimido para realizar su trabajo. De 14 que tenían, sólo llenaron cinco en la Unidad de Bomberos.
ENTIERRO • Cadetes de la Fuerza Naval cargan el féretro del teniente Wilson Pérez, que fue enterrado ayer. Mientras la familia del militar lo acompaña con dolor a su última morada.
“La mañana del domingo 19 de marzo recibí la última llamada de mi esposo, el teniente Wilson Pérez. Él me dijo que llegaría después del mediodía y que lo esperara para almorzar. Pero pasaban las horas y no retornaba. Vanos fueron mis esfuerzos de comunicarme con él. Hasta que cerca de las ocho de la noche recibí una llamada de su camarada, quien me dijo que al parecer Wilson sufrió un accidente”, recordó Eliana Barrios, esposa del militar fallecido en la represa Chojlla de la Hidroeléctrica Boliviana S.A.
Wilson Pérez cumplió, el 18 de febrero, 30 años. La gestión pasada ascendió a teniente de Fragata. Era el mejor alumno de su promoción y junto al teniente Nelson Saldías (aún desaparecido) eran los mejores buzos que tenía la Fuerza Naval Boliviana.
El teniente Pérez falleció cuando intentaba rescatar a Saldías, quien fue succionado mientras inspeccionaba una falla técnica al fondo de la represa. No se encontró su cuerpo.
Por su reconocida capacidad, los dos militares eran siempre convocados para realizar trabajos de rescate, e incluso labores para empresas privadas, dijo Barrios.
La empresa Hidroeléctrica Boliviana S.A. solicitó la asistencia de buzos de la Naval para evaluar los daños sufridos en la represa por la acción de material de arrastre que circuló a través del canal de descarga durante la época de lluvias.
El viernes 17 los llamaron, pese a que estaban con permiso. En el caso de Pérez, porque su hija de dos meses de vida se encontraba enferma, y de Saldías porque su suegro falleció unos días antes.
“No le dieron ningún memorándum para que vaya allá; es más, mi esposo me dijo que el equipo estaba dañado (...) y por eso ya no tenían que ir. Pero su Comandante lo llamó y le dijo que en Bomberos tenían una compresora y que intente cargar los equipos”, ralató la viuda.
El comandante de la Unidad de Bomberos, coronel Óscar Nina, dijo que “ellos (el Centro de Instrucción de Buceo en la Altura Ciba) han mandado una notita solicitándonos que en el marco de la cooperación mutua les colaboremos cargando 14 cilindros con aire comprimido (...), parece que el de ellos ha sufrido algún desperfecto”. Por una serie de diferencias en los equipos, sólo se cargó cinco de los 14 cilindros que sirven para bucear. “Desde un principio comenzaron a surgir dificultades”, acotó.
Sin embargo, el director de Comunicación de la Naval, capitán León Pinola, afirmó que “esa unidad tiene todos los equipos, y para hacer un trabajo tienen que estar en buen estado”. Consultado sobre por qué recurrieron a Bomberos, respondió: “Los bomberos son bomberos, los buzos son buzos, y no sé cómo pueden ir, no sé sinceramente”. Afirmó que está en curso una investigación para esclarecer los hechos.
Las familias quieren una investigación
La familia del teniente de Fragata Wilson Pérez, quien murió al intentar rescatar a su camarada Nelson Saldías, pidió una investigación profunda sobre lo que ocurrió en el accidente y sobre un supuesto pago que hizo la empresa Hidroeléctrica Boliviana a la Fuerza Naval para que sus efectivos desarrollen una inspección en la planta hidroeléctrica La Chojlla.
Vianca Pérez, hermana del fallecido, y Eliana Barrios (esposa) pidieron que se esclarezcan esos cobros. “Él (teniente Pérez) sólo cobraba su salario, que es de 2.000 bolivianos”, afirmó Barrios. Por su lado, la madre del teniente Saldías denunció que la empresa pagó a la Fuerza Naval 2.000 dólares por esa labor.
La empresa pagó gastos de logística
El gerente técnico de la empresa Hidroeléctrica Boliviana S.A., Gastón Lemeitre, afirmó que el único pago que realizó su entidad a la Fuerza Naval fue el de movimiento de equipos, aunque no quiso referirse al monto específico que se canceló.
“Por supuesto, existen gastos de movilización de equipos, eso corre a cuenta de la empresa, pero no se realizó un pago por servicio, sino simplemente por lo que se refiere a la movilización y logística”, explicó.
La Fuerza Naval informó que el caso está en investigación para esclarecer las circunstancias de lo sucedido con los dos oficiales, como de las denuncias de cobros por los trabajos.
La empresa Hidroeléctrica Boliviana explica cómo fueron sus últimos minutos
Se sumergieron para solucionar un problema de fuga de agua en la compuerta de limpieza de fondo de la presa Chojlla. Nunca más salieron de ahí.
Hrs. 10.55 • Inmersión del teniente Nelson Saldías Delgado y del ingeniero Javier Granda, para efectuar la evaluación de daños. Los trabajos se desarrollan sin inconvenientes y demandan aproximadamente 10 minutos.
Hrs. 11.20 • Cuando el Ing. Granda se disponía a ascender, observa que el teniente Saldías es succionado hacia la compuerta de limpieza de fondo. Inmediatamente, asciende a la superficie y solicita que jalen la cuerda de seguridad, que estaba rota. En ese momento los buzos de la Naval inician las tareas de rescate.
Hrs. 11.45 • El teniente Wilson Pérez realiza una inmersión en compañía del Sgto. Nilo Rodríguez, quien sale a la superficie e informa que Pérez también fue succionado por la fuga de agua. Su cuerda estaba también rota.
Hrs. 12.10 • Personal de Hidroeléctrica divisa dos tanques de aire aguas abajo. Éstos pasaron a través de la fuga existente en la compuerta de limpieza de fondo, lo cual da indicios de que debajo existe una cavidad que ha permitido el paso de los tanques.
Hrs. 12.15 • Al verificarse que los tanques de aire son los que portaban los tenientes Saldías y Pérez, y considerando el tiempo de inmersión que ya había transcurrido, personal de la Naval solicita que se abra la compuerta de fondo para que pueda recuperarse los cuerpos.
Hrs. 12.35 • Tras la apertura de la compuerta, se observa un cuerpo sobre el río 30 m aguas abajo de la presa de Chojlla. Éste corresponde a Wilson Pérez. Por su parte, el de su camarada Nelson Saldías es aún buscado.