345 mil desayunos escolares Expertos en salud definieron qué alimentos suministrar a diario para cubrir las carencias nutricionales de los estudiantes. Pero además, como en el caso de La Paz, los propios escolares escogieron entre sabores dulces y salados.
A MEDIA MAÑANA • Alumnos del kinder Julio C. Patiño, ubicado en la zona Sur de La Paz, consumen su desayuno escolar, el martes, en la hora dedicada para la alimentación.
Alrededor de 345 mil escolares de los niveles inicial y primario en los turnos mañana y tarde reciben, en La Paz y El Alto, una combinación de nutrientes y buen sabor en las raciones diarias del desayuno escolar.
Profesionales de ambos municipios elaboraron el menú en función a las necesidades nutricionales de los niños y niñas, aspecto que controlan con una ficha de salud, pero además, los estudiantes decidieron, en pruebas piloto, su predilección por los productos dulces y salados.
El municipio de El Alto distribuye a diario 175 mil raciones sólidas y líquidas, según el oficial mayor de Desarrollo Humano, Teófilo Choque, quien asegura un alto nivel nutritivo del alimento.
“Este año, el crecimiento vegetativo de la matrícula es del seis por ciento, por ello se incrementó las raciones, además que se agregó al menú la leche de soya, que complementa al plátano, yogurt, con enriquecido lácteo, pan y galleta con harina fortificada”.
Explicó que los escolares del distrito 2 y parte del 3 (sector sur de la urbe), reciben el desayuno de la organización no gubernamental Intervida, que entrega 55.000 raciones al día; el resto (120.000) lo cubre la comuna.
Las empresas que se adjudicaron la distribución del servicio son: La Francesa (lácteos y galletas), Soalpro (pan y galletas), Pan Casero (pan), Delizia (yogurt y jugos), Banabeni (plátanos) y Somilk (leche de soya).
En La Paz, el menú se definió en base a estudios del valor nutricional de los alimentos, informó el oficial mayor de Desarrollo Humano, Rolando Mendoza, quien dijo que hacen “visitas sorpresa a las fábricas para comprobar que los ingredientes y la preparación son correctos”.
Para medir el impacto del aporte nutricional, Mendoza aseguró que cada estudiante tiene un carnet de salud para controlar su peso y talla periódicamente.
Mendoza explicó que el 2005 hicieron pruebas para conocer las preferencias de los escolares y que determinaron su inclinación por los sabores salados.
En la urbe paceña se reparten 170 mil raciones diarias en las unidades educativas fiscales, a un costo de Bs 30 millones anuales. Según Gabriela Aro, jefa de la unidad de Alimentación Complementaria Escolar, este alimento se reparte regularmente al momento, pero desde el 20 de abril cuatro empresas nuevas asumirán el servicio.
Soalpro se encargará de distribuirlo en Cotahuma y Max Paredes; La Francesa en el Centro, Periférica y las áreas rurales de Zongo y Hampaturi; Pancasero en San Antonio; y Pancris en Mallasa y la zona Sur, 10 minutos antes del recreo.