El presidente de la CNE pide respeto a la independencia En el Congreso existe preocupación por los dos vacíos en la Corte Nacional Electoral, que ahora trabaja con sólo tres vocales. Para nombrar a los reemplazantes se necesitan dos tercios de votos.
NUEVO PRESIDENTE • Salvador Romero da la mano a Óscar Hassenteufel, luego de que éste le hiciera jurar al cargo.
Salvador Romero asumió ayer la presidencia de la Corte Nacional Electoral (CNE) y anunció que su primera misión será mantener y garantizar la independencia e imparcialidad de esa institución, frente a las organizaciones políticas y los poderes del Estado.
Tras la renuncia de Óscar Hassenteufel a ese cargo —el miércoles—, ayer se reunió la Sala Plena del organismo electoral y resolvió designar a Romero como nuevo titular; mientras en el Congreso, oficialistas y opositores expresaban su preocupación por las dos vacancias en ese organismo: la de Hassenteufel y la de Roxana Ibarnegaray (que renunció antes).
Inmediatamente haber jurado al cargo, Romero anunció que la CNE tiene que poner en marcha tres misiones: “asegurar el éxito de los dos procesos electorales: la Asamblea Constituyente y el Referéndum; conservar la autonomía e imparcialidad de la Corte Electoral frente a las organizaciones políticas y frente a los poderes del Estado, y modernizar el trabajo de las diferentes áreas”.
Dijo que la autonomía y la imparcialidad son “requisito indispensable para mantener la credibilidad de esa institución” y explicó que los tres vocales que ahora conforman la directiva hacen el “quórum mínimo necesario para aprobar resoluciones, lo que permite afirmar que el proceso electoral en marcha está plenamente garantizado, así como el Referéndum Autonómico”.
En círculos políticos corrió la versión de que Hassenteufel renunció por roces con el Ejecutivo. Desde que Evo Morales asumió la Presidencia, puso en duda la transparencia de la CNE por un presunto fraude mediante la depuración del Padrón Electoral.
Hassenteufel aseguró ayer que su renuncia sólo tuvo motivaciones personales. “Hemos hecho nuestro trabajo transparentemente y esos comentarios no definen una decisión como ésta”.
Señaló que tampoco tomó la decisión por presiones políticas, tal como lo había insinuado el senador de Podemos Carlos Börth, quien al igual que varios otros parlamentarios expresó ayer su preocupación por los vacíos en la Corte Electoral. Con Salvador Romero en la presidencia y Heronio Pineiro y Amalia Oporto como vocales, queda pendiente la designación de dos vocales.
El presidente de la Comisión Mixta de Constitución, Antonio Peredo, señaló que el tema deberá ser resuelto “cuanto antes”.
Por su parte, el presidente del Congreso, Álvaro García Linera, aseguró que la designación de los dos vocales será tratada “con prontitud”, de manera que se garantice una adecuada administración del proceso electoral.
De igual forma, el senador del MNR Miguel Majluf consideró que, para evitar problemas a futuro, el nombramiento deberá ser “inmediato”. No obstante, Börth advirtió que para la elección de vocales se requieren dos tercios de votos. “Por lo tanto, esta elección tendría que estar sometida a un proceso de concertación que lo vemos difícil, pero no imposible”.
Código electoral
Art. 26 • “La CNE está compuesta por cinco vocales... y serán nombrados de acuerdo al siguiente procedimiento: un vocal de la Corte Nacional y uno de cada departamental serán nombrados por el Presidente de la República, mediante decreto. Cuatro vocales de la Corte Nacional serán designados por el Congreso Nacional, mediante voto secreto de dos tercios del total de miembros presentes”.
Art. 25 • “Los vocales duran en sus funciones cuatro años”.
SALVADOR ROMERO
Su perfil • Tiene 34 años, es licenciado en comunicación y recursos humanos y doctor en sociología política.
Sus cargos púbiicos • Fue vocal de la Corte Departamental Electoral de La Paz–Sala Provincias entre 1995 y 1998. El 2004 llegó como vocal a la CNE.
Sus obras • Autor de Geografía electoral en Bolivia (3 ed.), Razón y sentimiento: socialización política y trayectorias electorales en la elite boliviana, entre otros.