El Ejecutivo condiciona la negociación con Petrobras El Gobierno sostiene que si la petrolera quiere comprar más gas, debe acceder a negociar nuevos precios. Andrés Soliz acepta discutir sobre la administración de los megacampos.
LA REACCIÓN • El Ministro del Gas (izq.) habló ayer para responder a las declaraciones del presidente de Petrobras.
El Gobierno dejó sentada su posición con Petrobras al aclarar que si la empresa petrolera desea comprar más gas boliviano, deberá atenerse a una negociación de nuevos precios y, antes de hablar de inversiones, pagar una deuda que tiene pendiente.
´Así como Brasil afirma que no va a haber inversiones si no le conviene estas reglas del juego, nosotros le decimos a Brasil que tampoco va a haber incremento de ventas con los volúmenes de gas, que es una consecuencia lógica”, dijo ayer el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz, en una conferencia de prensa.
La autoridad respondió así a las declaraciones del presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, quien el miércoles anunció que esa empresa suspendió sus inversiones en el país, rechazó el plan de nacionalización del gas del Gobierno de Evo Morales y adelantó que no está de acuerdo con la idea boliviana de que el precio del gas se fije con parámetros internacionales.
Ayer, el ministro Soliz recalcó que la nacionalización del gas es un hecho y, además, dijo que Brasil no es la única opción de abastecimiento, pues Bolivia tiene otras opciones de mercado.
La polémica se desató porque Brasil requiere de un 50 por ciento más del gas que importa ahora para firmar un nuevo contrato. El ministro Soliz sostuvo que Bolivia negociará con el propósito de llegar a los precios internacionales.
´Creemos que Bolivia está en la posición lógica y coherente de que las nuevas exportaciones no se realicen bajo los precios actuales´, precisó Soliz.
Sin embargo, el esquema de negociación que diseñó el Gobierno incluye resolver asuntos pendientes, como una deuda de 495 millones de dólares.
La deuda surge por el gas que Petrobras debió llevar al Brasil entre el 2001 y el 2004, pero que aún no lo hizo por falta de necesidad y que ahora busca importar. La petrolera quiere pagar con el precio de entonces, pero el Gobierno exige una subida.
Sergio Gabrielli mostró su inquietud por el plan de nacionalización del gas. Soliz insistió en que dicha medida no incluye la expropiación, y recordó que habrá renegociación de contratos.
La posición de Petrobras es continuar con la administración del gas que explota, aunque la actual Ley Hidrocarburos define que debe pasar a manos de YPFB. El ministro abrió la posibilidad de que la brasileña continúe operando los campos San Alberto y San Antonio. “Vamos a discutir la posibilidad que lo siga haciendo, en un acto de renegociación y ver las reglas de juego”.
La autoridad desmintió a Gabrielli, al asegurar que las negociaciones con Petrobras no están congeladas y citó una reunión que ayer hubo en Santa Cruz.
Habrá auditoría a petroleras
En el plan del Gobierno está auditar a las petroleras “para ver cuánto han invertido” hasta el momento en el país y cuáles son sus “costos de producción”, dijo ayer el ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz.
“Yo supongo que los amigos brasileños (de Petrobras) estarán de acuerdo en que hagamos auditorías independientes”, señaló Soliz, quien tiene la idea de ampliarlo a las empresas.
Con el resultado de esas auditorías se cambiaría el actual régimen de tributación fijado por campos; es decir que los pequeños paguen menos y los grandes paguen más. “Estoy seguro que en el campo San Alberto (...),
Petrobras ha terminado de amortiguar sus inversiones y al terminar inversiones todo lo que viene a futuro es ganancia. Es correcto que Bolivia plantee un incremento de los beneficios que recibe por tributación y regalías”, expresó. Soliz sugirió que expertos de Noruega u Holanda se encarguen de las auditorías.
La relación gasífera entre Brasil y Bolivia
Exportación • Bolivia exporta 30 Millones de Metros Cúbicos Diarios (Mmmcd) de gas, pero Brasil anunció que quiere 36 Mmmcd más y para ello tendrá que ampliar el gasoducto actual.
Precio • El precio del gas boliviano a Brasil se fija cada 3 meses. La fórmula incluye una canasta de tres fuel oil, combustible al que se reemplaza en ese país.
Deuda • En el contrato de compra-venta de gas entre Bolivia y Brasil existe una cláusula denominada “take or pay” (tomar o pagar) que quiere decir que ese país debía pagar por una cantidad mínima de gas cada año, aunque no lleve el energético. Según las últimas cifras oficiales, la deuda a julio de 2003 que tenía Petrobras por take or pay era de de 144 millones de dólares.