A menos de 24 horas de haber asumido la Dirección Departamental de Bienes Incautados, el abogado Oswaldo Patiño se vio rodeado de un grupo de ocho masistas que se autodenominaron “fiscalizadores” de las tareas que desarrollará esa autoridad.
Consultados sobre si recibirán un sueldo por esa labor, aseguraron que son enviados por el comando departamental del MAS y que sus funciones de “control social” son simplemente para garantizar el manejo transparente de estos bienes.
Patiño, que fue posesionado por una decisión política, procedió inmediatamente a nombrar a uno de los militantes de su partido, Ignacio Velarde Álvarez, en el cargo de Inspector de Bienes Incautados. La repartición dependiente del Ministerio de Gobierno es considerada una de las más conflictivas y de mayor corrupción de las oficinas estatales, debido al mal manejo de los bienes incautados a “narcos”.
Hay más de 600 casas de las que se desconoce su destino. También hay más de 200 vehículos que fueron desmantelados, les sacaron las ruedas, motores, parabrisas y otros repuestos.
La primera evaluación de Patiño y la comisión fiscalizadora permitió conocer que de los 211 teléfonos celulares incautados, sólo aparecen 187 y que hay al menos 40 vehículos desmantelados. Santa Cruz, El Nuevo Día