Rememorando parte de la letra del famoso tango de Néstor Portocarrero, Illimani, donde describe a algunos de los barrios más tradicionales de La Paz, mencionando entre ellos a Sopocachi “mi refugio dominguero” o a Miraflores, se cree que es necesario en La Paz, ciudad de contrastes, trabajar desde el municipio en volver a dar valor a los aspectos más particulares de la veintena de barrios, villas y laderas de la urbe.
Y cuando se refiere al municipio se involucra a todas las organizaciones de La Paz. Esta ciudad tiene mucho que ofrecer tanto a sus habitantes como a sus visitantes, desde barrios con historia propia como Sopocachi o la zona Norte, hasta los más populares como Chijini o aquellos que crecen en la entrada del siglo XX como Obrajes o Calacoto. Podría resultar una buena iniciativa recuperar con más empeño el sentido más tradicional de La Paz, a partir de sus barrios.