Las peleas internas en el Movimiento al Socialismo pusieron al descubierto el interés de sus militantes por copar los cargos en la administración pública.
La última disputa se vivió ayer en la Aduana de Santa Cruz, cuando el recientemente posesionado director Distrital, David Alfaro Lanza, intentaba asumir su cargo. Un grupo de militantes del MAS empezó a gritarle: "Queremos pegas, queremos trabajo".
Eran alrededor de 50 personas que, carteles en mano, reclamaron por el nombramiento de Alfaro. "Yo soy masista, a mí me pusieron las bases de la provincia de Portachuelo", alcanzó a decir Alfaro en su defensa, mientras abandonaba las instalaciones de la Aduana y un fuerte contingente policial llegaba.
La concejal suplente del MAS, Adriana Gil, apoyó a los manifestantes y lamentó que desde el MAS "estén enviando profesionales desde La Paz, desplazando a los masistas cruceños de la administración departamental".
"No estoy cuestionando el instrumento político, sino la forma en que se está marginando de los cargos a los cruceños que también son del MAS. Al Presidente (Evo Morales) hay que mandarle el mensaje que él no va venir a imponer lo que le da la gana en Santa Cruz", advirtió.
Con anterioridad, varias instituciones cruceñas, como Migración, el Servicio Departamental de Educación, el Canal 7 y el INRA también se llenaron de masistas que exigían empleos a las nuevas autoridades.
En La Paz también se conocieron denuncias sobre el copamiento masista, como el caso del Ministerio de Educación, donde se despidieron a 200 funcionarios Según un informe difundido ayer por la Red Unitel, el candidato a constituyente por el MAS y ex parlamentario suplente de esta tienda política, Román Loayza, llegó al Ministerio de Hacienda para pedir cargos en esa cartera de Estado. Redacción central con datos de El Nuevo Día