La Cidob y el Conamaq llegan divididos a la Constituyente DEMANDA • Las agrupaciones indígenas y originarias se quejan por su escasa participación. Ellas fueron las que impulsaron el proceso.
PLAZA MURILLO • El 4 de abril, dirigentes del Conamaq se movilizaron para pedir espacios en las listas de candidatos.
Los pueblos originarios y comunidades indígenas que impulsaron la Asamblea Constituyente llegan fraccionados al proceso de elección de asambleístas: unos en las listas de algún partido político o agrupación ciudadana y los otros fuera del proceso.
Desde el día de la presentación de las listas de candidatos (3 de abril), un grupo de dirigentes de la Confederación Nacional de Marcas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq) se movilizó para pedir su inclusión en las listas del MAS. Luego, el vicepresidente álvaro García Linera confirmó que al menos siete dirigentes fueron incluidos.
De igual manera, la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) publicó en su página electrónica una carta abierta en la que expresan su repudio a la exclusión de su sector, que apenas logró una postulación en las listas del MAS.
Estas dos organizaciones, que aglutinan al menos a un centenar de pueblos indígenas y comunidades originarias, fueron protagonistas de los principales hechos históricos que impulsaron en el país la realización de la Asamblea Constituyente. Por ello ahora exigen participar en el proceso “de manera real y efectiva”, y no por fracciones, según reclamó ayer el dirigente del Conamaq, Antonio Machaca.
El 13 de mayo del 2002, aproximadamente 500 indígenas del oriente del país iniciaron una marcha que partió desde Santa Cruz con rumbo a La Paz. Se trataba de la movilización denominada “por la soberanía popular, el territorio y los recursos naturales”, que buscaba la aprobación de una ley de modificaciones a la Constitución Política.
Sin embargo, no se trataba de simples modificaciones, sino de cambios radicales en la estructura del Estado. Es aquí donde surge la idea de realizar una Asamblea Constituyente, con la inclusión de todas las organizaciones sociales, en la que los partidos políticos no tengan participación alguna.
En octubre del 2003 la población volvió a levantarse en demanda de cambios estructurales en el país. En esta oportunidad, otras instituciones hicieron suya la demanda de la Cidob y el Conamaq, entre ellas la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y la Central Obrera Regional (COR) de la misma urbe, organizaciones que tampoco lograron poner a sus postulantes.
El secretario ejecutivo de la COR alteña, Edgar Patana, recordó que recibió el respaldo de sus bases para postular a la Constituyente en representación de los trabajadores de esa urbe, lo que finalmente no reconoció el MAS. "Lamentablemente, una vez más, hemos sido marginados", dijo.
Lo que ocurre, según el dirigente Machaca, es que “los partidos políticos vuelven a utilizar las demandas sociales para encaramarse en el poder”.
Por su parte, Saúl Chávez, presidente de la Cidob, lamentó que tengan muy pocos aspirantes y añadió que, ante esto, “lo único que queda es trabajar con ellos nuestras propuestas”.