La primera y única Simulación para la Asamblea Constituyente en Bolivia, realizada en agosto del 2004, concluyó con el "rechazo categórico al centralismo que implica la República Unitaria" y el respaldo a la construcción de un nuevo Estado autonómico.
Esta es una de las principales conclusiones de esa experiencia, en la que participaron 40 representantes intermedios de diversos grupos sociales de los nueve departamentos del país.
El documento de conclusiones de la Simulación, que será presentado hoy en el hotel Europa, establece además que la Asamblea aprobó que "si en las elecciones generales ninguna de las fórmulas obtiene la mayoría absoluta, la Corte Electoral deberá convocar a segunda vuelta".
La experiencia, promovida por la Universidad Católica, permitió también constatar que "la sabiduría del constituyente está en su capacidad de entender el bien común por encima del bien individual, y esta sabiduría no se la encuentra en los libros".
Sirvió además para establecer que los constituyentes necesitan de un proceso previo de formación sobre el contenido de la Constitución Política del Estado y para detectar que existe división entre los pueblos indígenas, aunque tienen la misma necesidad de inclusión en la Carta Magna. El diálogo fue la clave para superar los disensos.