Cristo saca lágrimas y llama a la humildad Los fieles cargaron pesadas imágenes en los hombros en señal de penitencia. Varias personas lloraron al verlas pasar. La Iglesia llamó a la vida cristiana. Sólo rompió la solemnidad el Presidente, quien tuvo que saludar a la gente que le gritaba.
Por más de dos horas, 30 hombres de la Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro cargaron sobre sus hombros 1.250 kilos. Ese es el peso de la urna de vidrio, metal y madera, donde descansa la imagen de Cristo muerto, sacada en procesión ayer en La Paz. Miles de personas acompañaron al Vía Crucis que recordó la pasión y muerte de Jesús.
Antes, en la iglesia La Merced hubo una liturgia donde se resaltó el amor de Dios que envió al mundo a su hijo Jesús para que entregue su vida por la humanidad. Al mismo tiempo que se realizaba la misa, algunas personas aún preparaban a las imágenes que iban a salir en procesión.
El arzobispo de La Paz, Edmundo Abastoflor, expresó que ´si todos los bolivianos viviéramos como hijos e hijas de Dios, nuestra patria estaría mucho mejor que antes, podría progresar y buscar senderos de mayor justicia, solidaridad, venciendo la pobreza, el egoísmo, tantos males que nos aquejan en nuestro mundo y nuestra Bolivia´.
A los fieles les llamó a no tener vergüenza y a reconocer la realidad grande de ser hijos de Dios. ´Debemos estar orgullosos de que él nos haya adoptado y nos haya hecho sus hijos. Por eso confesamos nuestra fe, no sólo en privado sino en público como en esta procesión´.
El cortejo partió de la puerta de la iglesia La Merced, en la calle Colón, pasó por la calle Ingavi donde en dos ocasiones se rompió la solemnidad, pues algunas personas aplaudieron al presidente Evo Morales, que participó del recorrido junto con algunas autoridades gubernamentales. Ni el Alcalde ni el Prefecto de La Paz estuvieron.
En la Pérez Velasco también se escucharon aplausos, pero los guardaespaldas de Morales pidieron silencio. Entonces, la gente optó por saludar al Mandatario, quien respondía con la mano.
Muchas personas que seguían la procesión desde las aceras se quitaban sus gorras o sombreros, o comenzaban a rezar en cuanto veían pasar las imágenes.
A medida que avanzaba la procesión, algunas personas se unían. Las que estaban con sus hijos explicaban lo que le había pasado a Jesús, otras sólo miraban y más de una lloró.
Bertha Murillo lo hizo cuando pasó la Virgen Dolorosa. Murillo aseguró que este año el Señor quiso que se quede en La Paz para ver la procesión, pues ahora vive en los Yungas.
El paso de la procesión recordó, mediante cinco imágenes, la pasión y muerte de Jesús. Primero ingresó el Señor de la Sentencia, luego el Señor de las Caídas, Jesús del Calvario y el Santo Sepulcro. Cerró la procesión la imagen de la Virgen Dolorosa.
Pasadas las 19.00 concluyó la procesión. Mucha gente esperó en la puerta de la iglesia La Merced para ingresar luego de que se acomoden las imágenes. Decenas se dirigieron donde estaba el Señor de las Caídas, que según testimonio de algunas personas, lloró el jueves en la noche. Andrea Marangani, de la Hermandad del Señor de las Caídas, contó que el jueves, mientras cepillaba la peluca de la imagen, una señora le dijo que le pusiera la peluca porque estaba llorando. ´Estaba lagrimeando, pero ahora (ayer) no hay nada´.
Hoy, la Iglesia no hará celebraciones sino hasta la noche, cuando se realice la Vigilia Pascual en la Catedral Metropolitana a las 22.00. En otras parroquias empezará en diferentes horarios. Mañana es Pascua de Resurrección.
“Si todos los bolivianos viviéramos como hijos de Dios, nuestra patria podría progresar y buscar senderos de mayor justicia”. E. Abastoflor