La autonomía y la campaña por el “sí” Se entiende que Bolivia va al encuentro de determinar sobre si va o no por las autonomías. Para eso es absolutamente necesario que haya conciencia de lo que se votará y ese sentimiento tiene que estar respaldado por un conocimiento.
Santa Cruz debe ser el único departamento del país que se ha dedicado con entusiasmo, con organización institucional y con la meta fija a promover entre sus habitantes —cambas y collas— la campaña por el "sí" para votar en el referéndum autonómico fijado para el 2 de julio, resultados que luego serán tratados y reglamentados en la Asamblea Constituyente, según dicta la Ley de Convocatoria.
Lo curioso es que el referéndum por las autonomías se realizará en toda la República y sin embargo no se tienen noticias de que en los otros ocho departamentos haya una campaña para hacer conciencia en los ciudadanos sobre las bondades y ventajas que traerá a la nación un régimen de autonomías. Y también sobre sus posibles defectos y limitaciones.
El tema sobre las autonomías no es una materia fácil de entender para la gente común que no está inmersa en el asunto, por lo que sería conveniente que se haga una campaña de información y explicación a nivel general para que todos los bolivianos, tanto del campo como de las ciudades, acudan a las urnas para elegir a los constituyentes y además manifiesten su deseo de respaldar o no a las autonomías departamentales.
Lo que está sucediendo en el departamento de Santa Cruz es comprensible, porque esta región lleva la vanguardia de la propuesta sobre el régimen autonómico y porque además cuenta con un proyecto que, seguramente, será presentado en la Asamblea Constituyente para su discusión. Sería muy útil que de la misma forma otros departamentos emulen aquello, con el objeto de que los asambleístas elegidos, además del pueblo votante, tengan una idea clara de lo que se discutirá y de lo que cada región propone para desarrollar este particular sistema político.
Las prerrogativas políticas de los prefectos o gobernadores, además de la administración económica, la explotación de los recursos naturales renovables y no renovables, y la colaboración solidaria con los departamentos más pobres son sólo cuatro aspectos que, como se observa, tendrán un tratamiento intenso y donde no estarán ausentes las discusiones y polémicas, que por lo novedoso y trascendental del tema podrían llevar muchas semanas o meses de sesiones.
Se expresa esto en virtud a que la temática autonómica es compleja de abordar y es probable que tocar este asunto requerirá de los asambleístas conocimiento, más que apasionamiento, así como madurez y claridad que la situación requiere.
Este panorama de cierta indiferencia del resto de las regiones del país respecto de la autonomía podría, incluso, influir en los resultados del referéndum. La gente vota por lo que conoce y no por lo que no conoce. Pero en fin, el riesgo está presente.
Aún a estas alturas, y a pesar de que la ciudadanía comprende que la autonomía no comprometerá la unidad del país, es vital que en las regiones se organicen las instituciones para definir qué exactamente esperan de la autonomía. Santa Cruz tiene clara su determinación y por ello impulsa corporativamente la campaña por el sí, pero y el resto del país qué está haciendo.
Se entiende que Bolivia va al encuentro de tomar una determinación sobre si va o no por las autonomías. Para eso es absolutamente necesario que haya conciencia de lo que se votará y ese sentimiento tiene que estar respaldado por un conocimiento.