La abrogación de la Reforma Educativa no será inmediata Los maestros manifiestan que la norma transitoria es una señal política contra el modelo económico, y aseguran que rescatarán sólo lo positivo.
En cumplimiento al acuerdo que permitió la suspensión del paro de 24 horas, que el magisterio debería asumir el último viernes, el Gobierno hizo llegar ayer al Congreso el proyecto de ley para abrogar la reforma educativa; sin embargo, en el artículo cuarto “se declara la transitoriedad de la estructura curricular y administrativa de la actual norma (1565 Ley de Reforma Educativa), en tanto sea promulgada la nueva ley.
El documento de tres páginas, con cinco artículos, debe ser tratado en los próximos 30 días y será promulgado como la ley transitoria que sustituirá a la reforma, vigente hace 11 años.
El secretario de Asuntos Pedagógicos del magisterio nacional, René Fernández, explicó que durante el proceso de transición, que se espera dure hasta diciembre, se recuperarán los aspectos positivos del Código de la Educación de 1955 y de la Reforma Educativa de 1995.
El dirigente aseguró que la abrogación de la Ley de Reforma Educativa es una medida esencialmente política.
“Es una señal contra el modelo, porque la reforma desarrolla sistemas, valores y paradigmas del neoliberalismo, y lo que proponemos es recuperar la solidaridad, la reciprocidad y la democracia directa en el proceso enseñanza-aprendizaje”, dijo.
El dirigente aseguró que el documento fue consensuado entre el magisterio urbano y rural con el Gobierno y agregó que la norma que se aprobará legalizará la práctica que los maestros realizaron durante “los 10 años de resistencia a la reforma”.
En cuanto a la currícula, los maestros esperan construir un instrumento flexible, “como con la reforma, porque mientras se aplicaban las unidades didácticas con los textos oficiales, se reforzaba con los libros de apoyo, que recogen métodos del Código de la Educación, de 1955”.
La norma que se aprobará señala que “tomando en cuenta que la reforma educativa concluyó su ciclo y el país ingresa en un proceso de transformación (...) se da inicio a la abrogación de la Ley 1565 de Reforma Educativa”.
Además, dos de sus artículos identifican al congreso de la educación como el nivel donde se diseñará la nueva política educativa con amplia participación de la sociedad civil. Ese evento debe ser convocado por el ministerio del área.
Sin embargo, se exceptúa de la abrogación “todos los procesos administrativos, civiles y penales iniciados a las ex autoridades responsables de la implementación del programa de la reforma educativa”.
Informes de auditoría señalan que es incierto el destino de más de 50 millones de dólares, de los 300 millones que se usaron en los años de vigencia de la reforma.
Con ese instrumento quedará sellado el acuerdo entre el Gobierno y los maestros urbanos y rurales del país. Ese convenio contempla, además, el compromiso del magisterio de no suspender las labores escolares y la aceptación tácita del incremento del 7% para el haber básico.
Transición
Los maestros • Para mostrar que la abrogación de la reforma educativa no es una medida improvisada, los maestros realizaron en Montero, Santa Cruz, un seminario para analizar el mecanismo de evaluación pedagógica para este año.
El ministerio • Hoy se iniciará un seminario, convocado por el Ministerio de Educación, para definir cómo se evaluará a los estudiantes en transición.