La retirada del embajador de Perú en Venezuela ha desencadenado la última crisis entre los dos países, cuyas relaciones se han deteriorado desde la captura del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos en el 2001.
El gobierno del presidente peruano saliente, Alejandro Toledo, ordenó el sábado el retorno de su embajador Carlos Urrutia en respuesta a la "flagrante intromisión" de Hugo Chávez en la política interna del país andino.
El gobernante venezolano reiteró sus insultos contra Toledo y el candidato a la presidencia peruana, el socialdemócrata Alan García, a quienes Chávez llamó "caimanes del mismo pozo".
Previamente, García había tildado de "sinvergüenza" a Chávez por retirar a su país de la Comunidad Andina de Naciones en respuesta a los TLC con EEUU negociados por Colombia y Perú.
Por su parte, la candidata a la presidencia peruana, Lourdes Flores, dijo que el gobernante venezolano busca crear un eje con países que se encuentran en problemas, como Bolivia y Nicaragua.
A dicha polémica se sumó ayer el ministro de Información de Venezuela, William Lara, quien afirmó que el presidente Toledo, es "un office boy" (mensajero), "un megáfono" y "una marioneta parlante" del Presidente de EEUU. Caracas, Lima, EFE