El debate autonómico dependerá de cómo se vea a la Participación Popular Los municipalistas dicen que cualquier autonomía en el futuro es impensable sin profundizar la Participación Popular. El Gobierno, en cambio, considera que ha llegado la hora de superarla con una política nacional de descentralización.
Mesa redonda • El evento realizado el 26 de abril "volteó taquilla" y mostró lo urgente que es abrir espacios de debate sobre la descentralización.
De la forma en que se valore al proceso de Participación Popular y sus resultados, dependerá mucho el futuro debate sobre las autonomías departamentales, regionales o indígenas.
Mientras existen municipalistas que señalan que la mejor manera de avanzar en las autonomías es profundizar el proceso de Participación Popular, en la visión del actual Gobierno nacional, de lo que se trata más bien es de dar por agotado el proceso, y pasar a hablar, por el contrario, de una ´política nacional de descentralización´.
En la Mesa Redonda organizada por La Razón, el Padem, la FAM y Mesa Ciudadana recordando los doce años de la Participación Popular y dos años de la vida del suplemento Ventana Ciudadana, se reveló la tensión que existe sobre la descentralización entre Gobierno y municipalistas, con la Participación Popular como la manzana de la discordia o el posible consenso.
En opinión del director de La Razón, Juan Carlos Rocha, la discusión de las futuras autonomías sería impensable sin tomar en cuenta lo avanzado por la Participación Popular, que incorporó a la vida jurídica, política y económica de la mayoría ciudadana.
José Antonio Terán, director ejecutivo de la FAM, señaló que por la propia dinámica de la Participación Popular, antes que verla como un proceso agotado, ahora los alcaldes más bien ´presionan´ por pasar a un nivel superior de desarrollo del municipio, consistente en su mayor intervención en el desarrollo económico local.
Terán además reivindicó la importancia que como nuevo actor social tiene el sistema asociativo municipal, uno de los frutos del proceso de Participación Popular. Al mismo tiempo de que el sistema asociativo comunal se ofrece apoyar al Gobierno en la profundización de la descentralización, también espera que el Gobierno nacional lo tome en cuenta para el futuro proceso autonómico.
El ex ministro de Participación Popular durante el gobierno del presidente Carlos Mesa, Roberto Barbery, expresó que acaso aún no se haya hecho justicia con un proceso que transformó las bases mismas del Estado. Éste acaso sea el primer ejercicio ecléctico que en la práctica supo aparejar las tradiciones organizativas y de gestión de los pueblos originarios y los valores de la democracia representativa, que está reflejada en el municipio, que incluso se anticipó a importantes reformas constitucionales posteriores. ¿Cómo no tomar en cuenta todo esto a la hora de profundizar la descentralización?, cuestionaba Barbery.
El alcalde de Tarija, Óscar Montes, por su parte, demandó que más bien la Participación Popular aún no fue completada, que el Estado si bien dio responsabilidades a los municipios, no dio los recursos suficientes para cumplir con la tarea, aún hay un centralismo que impide al municipio hacerse cargo de tareas que le son propias, como la regulación de los servicios y del transporte. La autonomía municipal mal que bien funcionó, lo que hace falta es completarla en el actual contexto de las autonomías, insistió.
En opinión del viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic, en cambio, pese a la importancia de la Participación Popular en la reforma del Estado, al final acaso sea sólo parte de una descentralización que avanzó ´a tropezones´; un proceso que tal vez tenga más problemas a resolver que fortalezas. La Participación Popular es más un eufemismo, afirmó, que debe ser sustituido por una política nacional de descentralización, que tome en cuenta no sólo el proceso municipal, sino también las distintas formas de autonomía regional e indígena que potencialmente existen en la geografía nacional.
Hay varios problemas que encarar, según Yaksic: la viabilidad de los municipios demasiado pequeños; la emergencia de los municipios indígenas; la superposición que hay entre autoridades municipales, provinciales, cantonales y departamentales. Para el viceministro Yaksic, los 12 años de vigencia de la Participación Popular, de alguna manera fueron años de un paralelismo improductivo entre la descentralización municipal y la departamental, señaló.
Temas para empezar el debate sobre la descentralización
Un proceso apropiado por la gente Un tema recurrente es que la Participación Popular si bien provino del Estado, es una política apropiada por la gente, que con ella se habría reconocido la potencialidad social y política de la sociedad civil, especialmente de los municipios rurales. El punto de vista contrario afirma que la ley más bien fue, según Álvaro García Linera, sólo el ´mentolato´ al lado de las reformas duras del gobierno de Sánchez de Lozada.
Inclusión indígena a través del municipio En la Mesa Redonda también afloró el tema de la inclusión indígena. En opinión de la mayoría de los disertantes, con la Participación Popular, hubo una verdadera inclusión de las mayorías indígenas a la institucionalidad boliviana, por lo menos en el ámbito municipal. Se coincide en que, incluso, el reciente encumbramiento del presidente Evo Morales tuvo como uno de sus precedentes a la municipalización iniciada en 1994.
Evitar el cruce de las competencias El desarrollo del municipio, al lado de una limitada descentralización departamental, planteó el problema del cruce de competencias entre ambos niveles. La sobreposición de funciones se dio por razones como la manipulación política de la Prefectura y la debilidad de algunos gobiernos ediles para asumir determinadas responsabilidades. Aunque también hubo casos de mutua colaboración que benefició a ambos niveles.
Criterio amplio sobre la autonomía Las autonomías departamentales con ser importantes no son las únicas, pues cabe admitir la posibilidad de la autonomía regional (al interior de un departamento o incluso con partes de varios departamentos) y aquella basada en la comunidad lingüística o cultural, la autonomía indígena. Es el tema de la ´reterritorialización´ del país, el rediseño del mapa en base a nuevas identidades regionales.