Evo baja el tono y ofrece diálogo a España y a Brasil En medio de un clima de tensión, el Presidente boliviano se sentará a dialogar hoy con Lula da Silva en Viena. Brasil no descarta retirar a su embajador en La Paz. La UE criticó a Bolivia.
ELEGANCIA ANDINA Y EUROPEA • El saludo del mandatario Morales, que aparece junto al canciller austriaco, Wolfgang Schuesse (a su derecha), y otros dos ministros de ese país.
Cuando la tensión entre Bolivia y Brasil alcanzaba ayer sus picos más altos, el presidente Evo Morales anunció que se reunirá hoy con su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva en Viena, Austria. La molestia brasileña llegó al punto de que el canciller Celso Amorim no descartó retirar a su embajador en La Paz.
Morales intentó ayer aplacar los ánimos que se caldearon después de sus duras declaraciones del jueves, cuando arremetió contra "empresas petroleras que no pagan impuestos y son contrabandistas" en Bolivia.
La más afectada resultó la brasileña Petrobras, de la que, según agencias internacionales de noticias, dijo que "trabajó ilegalmente" en el país. Las afirmaciones de Morales se robaron la atención de la IV Cumbre Eurolatinoamericana, pese al esfuerzo del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que el mismo jueves indicó que el Jefe de Estado no hizo una relación directa de "prácticas no legales" de Petrobras, sino que se refirió a la ilegalidad de los contratos porque no los ratificó el Congreso.
Viena despertó ayer con una ola de críticas y advertencias de Brasil, España, Francia, Alemania, Gran Bretaña y la propia Unión Europea (EU), que reclamaron seguridad jurídica para las inversiones. Sobre todo España y Brasil se ven afectadas con la decisión de Morales de no indemnizar a las petroleras.
"Con Lula sentaremos algunas bases para que sigamos siendo aliados", manifestó el gobernante boliviano, para quien la reunión de hoy es "una cita importantísima". "Vamos a investigar si las empresas hacen o no contrabando", pero la nacionalización no supone "expulsar a Petrobras" de Bolivia, acotó. Agencias informativas y diarios digitales no dudaron en señalar que Morales se retractó ayer en sus declaraciones contra Petrobras. Por su parte, la BBC Brasil informó que el canciller Amorim sostuvo: "No vamos a retirar al embajador simplemente por lo que aún está siendo discutido. Pero si evidentemente verificamos que no hay diálogo posible, vamos a examinar las opciones que existen".
Otra polémica agravó la crisis. El ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz, aseguró que Bolivia no participará del Gasoducto del Sur junto a Petrobras; mientras, Amorim respondió: "Si Petrobras no participa (...) no habrá Gasoducto del Sur". El Ejecutivo boliviano aclaró que la nacionalización y las declaraciones de Morales no buscan tensionar las relaciones, sino redefinir acuerdos energéticos. La Razón, ABI, ANF, EFE, DPA y AFP