Paraguay exige al país la recaptura de un prófugo La Policía boliviana detuvo ayer a ángel Acosta Centurión, sindicado de planificar el homicidio de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de ese país, Raúl Cubas. 2 horas más tarde, fue liberado.
DOS ROSTROS CLAVE DEL CASO • A la izquierda, Cecilia Cubas, la hija asesinada de un ex presidente paraguayo. A la derecha, ángel Acosta Centurión, apresado y liberado en La Paz.
La Embajada del Paraguay en Bolivia y el fiscal Rogelio Ortusar, asignado al caso del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de ese país Raúl Cubas (1998-1999), pidieron ayer a las autoridades bolivianas la recaptura de ángel Acosta Centurión, quien presuntamente planificó el crimen el 2005.
Ayer en La Paz, cerca de las 6.40, Acosta Centurión fue detenido por efectivos de la Interpol —la mitad de ellos estaban encapuchados—. El paraguayo permaneció por el lapso de dos horas y luego fue puesto en libertad. Según el viceministro de Gobierno, Rafael Puente, porque la acción fue precipitada, ´en este caso faltan y sobran documentos´.
Entre los documentos que faltan, según Puente, está el exhorto suplicatorio necesario para que un país detenga a un ciudadano extranjero en su territorio, y entre los que sobran está el trámite que Acosta inició para ser refugiado político en Bolivia.
En febrero del 2005, las autoridades paraguayas hallaron con signos de asfixia el cadáver de Cecilia Cubas, quien fue secuestrada en septiembre del 2004 por un grupo organizado que pidió cinco millones de dólares de rescate.
Más tarde, la embajadora paraguaya, Nimia Oviedo, dijo que lamenta que las autoridades bolivianas hayan liberado a Acosta, de quien aseguró que participó en el comité que organizó el plagio y decidió la muerte de Cubas. ´Es un delincuente común que esperamos que las autoridades bolivianas nos colaboren en capturarlo para que sea juzgado´, explicó la diplomática.
Sin embargo, el viceministro Puente indicó que ´este no es un tema diplomático, por lo que no es ella la que define si un ciudadano de su país es o no culpable, eso lo define el Poder Judicial, no el cuerpo diplomático´.
La autoridad expresó, además, que Acosta fue liberado porque fue detenido de forma incorrecta y se trata de una persona que está tramitando su condición de refugiado político.
En breves declaraciones a la prensa, Acosta sostuvo que no tuvo nada que ver en el crimen y que más bien es perseguido político por pertenecer a un partido de izquierda llamado Patria Libre.
ángel Acosta Centurión fue detenido en la misma casa donde estaba el ciudadano colombiano Francisco Pacho Cortés, quien se encuentra en Bolivia con libertad provisional, acusado de terrorismo y narcotráfico, pero que también tiene condición de refugiado político.
También estaba con ellos el paraguayo Blas Franco, quien sin embargo no fue detenido, informó el viceministro. El 2004, la Fiscalía boliviana acusó a Cortés, quien se somete a un juicio penal, aunque él aseguró en reiteradas oportunidades que sólo es un activista de derechos humanos injustamente perseguido.
Puente informó que la Interpol tiene incluidos los nombres de Acosta y Franco en una lista de ocho sospechosos del asesinato, pero remarcó que la Fiscalía paraguaya los puso en libertad por falta de indicios de responsabilidad.
Por ello, La Razón se comunicó con el fiscal Rogelio Ortusar, quien desde Asunción aseguró que sobre Acosta pesa una orden de captura desde el 1 de mayo.
´Acosta es integrante de un grupo que decidió el secuestro y muerte de Cubas, fue imputado y acusado... Está en puertas de un juicio donde se mostrarán varias pruebas´, explicó. Los argumentos de Puente ´están alejados de la verdad´, dijo. Sin embargo, para Puente ´más allá de pruebas y de indicios, ambos están sufriendo un acoso político”.
El crimen
Antecedentes • El secuestro y muerte de Cubas, quien fue plagiada por un partido de izquierda y por las FARC, conmocionó a Paraguay. El cuerpo de la víctima (31) fue encontrado en avanzado estado de descomposición, con rastros de asfixia, en un túnel cavado en una vivienda del barrio Mbocayaty, a 15 km de Asunción. En diciembre del 2004 el ex presidente pagó $us 800 mil a los secuestradores, como “un anticipo”.
Entrevista
“Nos ha dado urticaria la actitud de las autoridades”
Rogelio Ortusar, fiscal del Ministerio Público paraguayo asignado al caso.
Desde Asunción, Paraguay, el fiscal atendió a La Razón para aclarar la situación del acusado.
¿Cuál es la situación de Acosta en su país? Nos ha dado urticaria la actitud de algunas autoridades bolivianas, hoy, con referencia a Acosta, quien no es otra cosa sino que parte integrante de un grupo extenso que decidió el secuestro y asesinato de Cecilia Acosta. En mi país fue imputado, lo que significa que será juzgado. Se emitió su mandamiento de aprehensión internacional el 1 de mayo de este año, lo cual fue comunicado a la Interpol, que lo puso con código rojo. Eso quiere decir con prioridad absoluta. Por esa situación, estamos convencidos de que Interpol del mundo y en Bolivia tenía pleno conocimiento. Acosta es prófugo de la justicia, es rebelde y contumaz a la ley.
¿Específicamente de qué se le acusa? De secuestro, que está penado hasta 25 años de cárcel, y por homicidio doloso, que también tiene pena de 25 años, y por ser miembro de la organización criminal para ese efecto.
¿Por qué razón no estuvo detenido en su país? Porque la orden de captura salió recién el 1 de mayo de este año, cuando ya estaba prófugo.
¿Qué opina de la liberación de Acosta en Bolivia? Quiero decir que las declaraciones del viceministro Puente están alejadas de la verdad, porque él dice que no hay indicios en su contra. Es lamentable, como también lo es su afirmación de que la Fiscalía de mi país lo liberó por falta de pruebas. Eso es mentiroso porque, mínimo, debió consultarse al fiscal asignado al caso, que soy yo. Además, la orden de captura de Interpol basta para que en cualquier país del mundo se capture a alguien.