El robo a una joyería dejó un obrero muerto El ayudante del negocio murió a causa de varias puñaladas al tratar de evitar el hecho perpetrado por tres sujetos, dos con acento extranjero.
Juan Chuquimia, el ayudante de la joyería Monolito, murió ayer a causa de varias puñaladas al tratar de evitar que tres sujetos atracaran el negocio ubicado en la calle Ingavi de La Paz, a sólo dos cuadras de la plaza Murillo y a pocos metros de un retén policial, informaron fuentes de la nueva Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).
Según la Policía, el hecho ocurrió entre las 10.30 y las 11.00, cuando los sospechosos —dos con acento extranjero— ingresaron a la joyería, donde luego de hacerse pasar por clientes iniciaron el atraco amenazando con armas blancas a la dueña de la joyería y a Juan Chuquimia; exigían que les entreguen objetos de valor.
Luego de un forcejeo, según relató un oficial de la Felcc que pidió la reserva de su identidad, el empleado de la joyería resultó herido, pero minutos más tarde murió. Fue trasladado a la morgue del Hospital de Clínicas. Tras el hecho, varias manchas de sangre se advertían en la acera, frente al ingreso del negocio. Los vecinos de la zona denunciaron la ausencia de vigilancia policial.
Aún no se estableció la cantidad de joyas robadas, pero se informó que se llevaron varias medallas y cadenas de oro.
La joyería Monolito es conocida en la ciudad porque es contratada para realizar trabajos para el Gobierno y para la Alcaldía. Se especializa en medallas, emblemas y condecoraciones policiales, militares. Elaboró las joyas presidenciales.
Por ejemplo, de esos talleres salió la medalla Mariscal Andrés de Santa Cruz en la orden de Gran Cruz con la que el presidente Evo Morales fue condecorado el 22 de enero, día en que asumió el mando de la nación.
Para obtener más datos sobre las investigaciones, La Razón y otros medios de comunicación intentaron comunicarse tanto con el comandante departamental de la Policía, coronel Wálter Gómez, como con los jefes de la Felcc, pero ninguno atendió los requerimientos periodísticos.