Marcas - Periódico Deportivo / El periódico del Mundial
Un “Balón perfecto” para la Copa El nuevo esférico se llama Teamgeist y fue creado en Alemania. La última tecnología fue utilizada para darle una mayor precisión.
Esta es la pelota oficial que será usada durante la máxima competición del fútbol mundial
Es el objeto del deseo, una esfera perfecta y siempre en fuga. Ella concentrará la atención del mundo entero hasta el 9 de julio en 12 estadios de Alemania.
Pueden faltar las redes, los arcos, las camisetas, el silbato, pero el balón jamás. La pelota para la Copa se llama Teamgeist, cuya traducción del alemán al español es “espíritu de equipo”.
La Teamgeist nació en una provincia bávara rodeada de bosques llamada Franconia.
Durante tres años, ingenieros, biomecánicos y diseñadores experimentaron y probaron en el centro de innovación y pruebas del fabricante alemán de artículos deportivos Adidas en Scheinfeld hasta desarrollar el que se llama “el balón perfecto”.
El secreto de su precisión radica en que tiene menos costuras que otros balones mundialistas del fabricante alemán. Los antiguos balones consistían en 31 piezas, denominadas panel shapes. En el Teamgeist son sólo 14.
Con ello se reduce en un 60 por ciento el riesgo de que un jugador al patear dé con un punto de unión en el esférico.
El alarde de tecnología de 69 centímetros de circunferencia y 441 gramos de peso concebida por una legión de expertos cifrará para los millones de espectadores del mundo la ilusión y la esperanza del gol para todos.
La tecnología de termosoldado permite que el nuevo balón sea impermeable. Berlín, AFP y DPA
La pelota espera el mejor trato posible
En los barrios pobres, rebota sin queja en los pozos del potrero que se convierte en una pecera cuando caen cuatro gotas. En los ricos, corre sobre la grama verde y mullida en la que no necesariamente la tratan mejor.
“En el ceremonial religioso del fútbol, la pelota ocupa en el pensamiento mítico del hincha y del jugador el lugar del objeto sagrado, poseedor de vida propia y poder mágico”, afirma Juan José Sebreli en Fútbol y Masas, un libro poco condescendiente con el deporte más popular.
“Para mí la pelota lo es todo”, dice el ex jugador Ricardo Bochini, en una muestra de entrega que la redonda supo corresponder con creces. “Empecé a jugar al fútbol a los cinco años. La pelota fue primero placer y alegría.
Después, con el tiempo, también fue medio de vida, resume la ex estrella del club Independiente. Tomado de La Nación de Argentina