El Gobierno cede; la religión será una materia opcional Félix Patzi, ministro de Educación, explica la propuesta de descolonizar la enseñanza en el país y plantea las materias de sociales y ciencias naturales como puntas de lanza para ese fin.
Sin pausa, el Poder Ejecutivo avanza en su propuesta para cambiar el sistema educativo boliviano, con el fin de que éste sea igualitario y sin privilegios en todos los colegios del país, privados o públicos, pero adelanta que el aprendizaje de la materia de religión será opcional.
El anuncio corresponde al ministro de Educación, Félix Patzi, quien fue entrevistado ayer por este medio, mientras el secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia reclamaba diálogo y concertación para definir la educación religiosa en el país.
“Estoy seguro que ganará la posición optativa, es posible que unos lleven historia de la religión. A lo que no le veo mucho sustento es a la materia de ética. La enseñanza de ética no ha sido definida y no es posición del ministro ni del Gobierno”, aclaró Patzi.
Añadió que la idea de suspender la enseñanza de la materia de religión en la educación boliviana es una propuesta más que será debatida en el congreso que se realizará del 10 al 14 de julio en Sucre.
“La religión es una cuestión de fe y eso no se aprende con una materia. Algunos colegios obligan a asistir a la misa y hasta dan fichas. Los niños van protestando, pero no se fortalece su creencia”, dijo Patzi a La Razón, durante una entrevista concedida ayer en su despacho.
Y en lo que sí fue contundente es en la cuestión de que los jóvenes de colegios privados deben aprender lo mismo que los estudiantes de las unidades fiscales.
¿Cuál va a ser el mecanismo operativo de la descolonización de la educación? Quiero aclarar que la propuesta es el resultado de un trabajo conjunto que se lo someterá a discusión y debate en el congreso de la educación. Será consensuado. Debo explicar que se usó el concepto de descolonización y no interculturalidad porque lo último se refiere a una relación entre culturas, mientras que la descolonización será al desmontaje de las relaciones sociales basadas en la relación de razas, culturas. Es decir, la descolonización significa eliminar los privilegios de una casta dominante y poner a toda la gente con la misma oportunidad, esa es la descolonización. La interculturalidad no elimina los privilegios y los privilegios fundamentalmente en términos de raza y cultura. Si partimos de este concepto, la educación tiene que apoyar a la gente sin distinción de clase ni etnia ni de raza y que todos tengan la misma oportunidad. Es decir no tendría que haber un colegio Calvert ni Montesori ni de convenio con contenidos privilegiados; eso desaparece. Si va a haber educación privada, que exista, pero van a llevar los mismos contenidos, las mismas materias que en toda la educación fiscal.
¿Y ahí no se vulnera el derecho de los padres de elegir la educación para sus hijos? Eso es lo que no se puede hacer y eso es lo que siempre hemos hecho durante 514 años. Hemos generado una sociedad de casta. La educación contempla dos cosas: una, la conciencia nacional, ese espacio donde se disponen elementos de solidaridad, de los valores humanos. La otra parte es más de habilidades y destrezas que otorga la educación. Pero la educación genera, fundamentalmente, la concepción del mundo.
La educación pensada de esta manera es que se tengan los mismos contenidos. Esto se da a través de dos materias: ciencias sociales, donde desde primero se va a empezar a enseñar los contenidos en imágenes e historietas todo lo que es la civilización indígena, y eso se llevará en el Calvert o cualquier otro colegio. Estamos contratando personas para definir qué contenidos contendrá el área de sociales. El niño sabrá las 36 culturas, sus formas de organización, sus normas políticas. En quinto año serán unos sociologuitos. Ya no será la historia de los presidentes o las fechas cívicas. Así se descolonizará.
La segunda materia es ciencias naturales, con la que el niño conocerá todos los recursos naturales del país para que los defienda y sepa que tiene bosques, madera, gas y ríos. Sabrá para qué sirve cada uno de ellos.
Otro elemento importante es que el racismo es un invento, una construcción social, si revisamos la historia de cómo surge el racismo uno se da cuenta en qué momento histórico y contexto se lo inventó, y a partir de eso se trabaja cómo surgen las civilizaciones y se construye otra forma de relación con el otro.
¿Y con qué recursos pedagógicos se lleva adelante? Para mí esto es pragmático, por ejemplo al niño le gusta leer caricaturas, entonces las materias deben cambiar, la historia de los indígenas, la historia de la conquista, de los liberales deberán ir en ese tipo de textos.
¿Eso implicará también un cambio en los conceptos de la formación de los docentes? Evidentemente va a costar mucho, no es rápido, pero la formación docente también cambiará, por eso estamos planteando la transformación de las normales en universidades pedagógicas. La descolonización implicará que estando en la ciudad o el campo tengan la misma calidad de educación, indígenas o no indígenas.
Esto es posible, por ejemplo matemáticas y física estamos pensando en grabar clases y el profesor de la materia refuerza, no se sustituye pero es un reforzamiento en esas áreas duras.
Por lo tanto, hay contenido construido curricularmente a partir de la realidad nacional, de la realidad indígena, pero hay una valorización también de los conocimientos universales.
La reforma toma en cuenta aspectos pedagógicos. Se ha trabajado mucho en la forma, pero no en el contenido. En la descolonización uno puede aprender sentado, parado o caminando, eso no tiene mucho sentido.
El proyecto plantea siete concejos con poder de decisión. ¿Cómo funcionarán, no se duplicará los Seducas y CEUB? La idea es que haya consenso entre las instancias. Hay dos planteamientos en la definición y en la organización. Unos a nivel departamental, con un Consejo donde se definirían las políticas. Las autoridades prefecturales serían parte. La otra visión es que se organizan direcciones regionales en el altiplano, en los valles y en el oriente.
¿Tiene relación con la redistribución política del país? Eso coincide con la nueva redefinición territorial, pero será una discusión fuerte en el Congreso y en la Constituyente. Es importante, porque cuando trabajamos en la secundaria, en las áreas de especialización —humanística, ciencias médicas, arte y deportes— necesitamos redefinir una dirección para ver la vocación ecológica y la vocación productiva. En los departamentos está todo mezclado.
Por eso queremos que los bachilleres tengan una profesión de oficio, que sean aptos para trabajar y continuar sus estudios a nivel técnico superior u otros. Eso permite solucionar la crisis y potenciar la economía del país porque va a empezar a activar la economía de todas las regiones y así se dará oportunidades.
¿Los consejos están relacionados con la redistribución? Se va a debatir, pero la idea es que los consejos son importantes como mecanismo de decisión que hagan tres cosas: fiscalización, gestión y definición de políticas. Es otorgar mayor poder de decisión y no es disminuir el poder de los consejos como principales actores del proceso.
El planteamiento de los consejos con vocación de servicio es lo que da rabia a los padres de familia y se oponen porque todos los años se los cambiará, obligatoriamente, en el marco de rotación y turno. Es una tecnología social de las poblaciones indígenas, transformada para combatir la corrupción.
El tema indígena siempre está presente en esta propuesta. Estamos operativizando la descolonización. Ahora sí estamos tomando la civilización indígena y la estamos convirtiendo en nacional, sin que nadie se dé cuanta. Y se está convirtiendo, operativamente, en algo totalmente diferente en la historia de la educación boliviana.
“La religión es una cuestión de fe y eso no se aprende con una materia. Algunos colegios obligan a asistir a misa, hasta dan fichas”.
“La descolonización significa eliminar los privilegios de una casta dominante y poner a toda la gente con la misma oportunidad”.
La Iglesia pide diálogo
Ayer, monseñor Jesús Juárez pidió que antes de tomar ciertas decisiones sobre la enseñanza de la religión se debe consultar y consensuar entre los sectores.
”La educación en materia religiosa es un derecho que tienen los padres y por lo tanto el Estado tiene la obligación y el deber de atender esa necesidad. Como la población es mayoritariamete católica, el Estado tiene la obligación de atender este sentimiento”, dijo.
El Secretario General de la Conferencia Episcopal explicó que la Iglesia defiende y defenderá la libertad religiosa. ”En un colegio confesional pedirán que se enseñe la religión que profesan, sea católica o evangélica. Esto se debe atender en los colegios fiscales de acuerdo a la solicitud de los padres, porque un Estado laico debe respetar la libertad que incluye la religión”, agregó.
Ayer, en Cochabamba, establecimientos educativos católicos y de convenio alertaron sobre la intención del Gobierno de aplicar un sistema totalitario, siguiendo el modelo venezolano.