Las normas facilitan el tráfico del GLP La Aduana sólo coadyuva para evitar la salida de GLP del país; la Súper de Hidrocarburos controla a los vehículos que tienen autorización; y la Policía detiene a los que transportan ilegalmente.
“La Aduana Nacional no tiene facultad legal para decomisar las garrafas de gas licuado de petróleo (GLP), (el) diesel o (el) querosén en las carreteras; por eso, contribuye a otras instituciones como Yacimientos (Petrolíferos Fiscales Bolivianos) y la Superintendencia de Hidrocarburos en el control y prevención del contrabando, con apoyo de la Policía y las Fuerzas Armadas”, afirmó la presidenta de la entidad aduanera, Marcia Morales.
Entretanto, la Superintendencia, en el marco de las normas que regulan su accionar, sólo puede sancionar a los vehículos que tienen autorización para transportar combustibles y que cometen alguna infracción.
El problema del contrabando de GLP —sobre todo hacia Perú, donde una garrafa cuesta cuatro veces más que en Bolivia— puso en vilo a las autoridades, que han visto cómo en los últimos tiempos comenzó a escasear este producto en el occidente del país. Después de semanas de molestias de los usuarios, el presidente de YPFB, Jorge Alvarado, reconoció que ésa es una de las causas del desabastecimiento.
Ayer, la presidenta de la Aduana explicó que sólo se comete el delito de contrabando cuando los productos pasan las fronteras de manera ilegal. “Lo que no podemos permitir es que las garrafas y los otros derivados de hidrocarburos salgan del territorio (nacional) y se cometa el contrabando, con las consecuencias de desabastecer el mercado local”, apuntó. El Control Operativo Aduanero (COA) trabaja dentro de Bolivia para evitar el paso de mercadería a los países vecinos.
Morales reconoció que las normas vigentes “tienen muchos vacíos” y no permiten sancionar a las personas que transportan los hidrocarburos de manera ilegal por las carreteras.
En las actuales condiciones legales, la Aduana ejecuta los operativos junto con la Superintendencia, que exige las respectivas autorizaciones a los camiones que transportan garrafas o barriles de diesel o querosén. “Cuando se encuentra a estos camiones, se actúa con la Policía para decomisar el producto”, explicó Morales.
Cuando sorprenden a un camión que no cuenta con autorización para transportar el GLP, lo trasladan a YPFB. Lo decomisado queda allí, sin que el Estado pueda disponer de las garrafas, hasta que la Fiscalía de Aduanas determine si debe ser devuelto o no a su dueño, si acaso éste demostrara la propiedad con documentos, aunque “los trámites, mediante memoriales, no son fáciles”, aclaró una fuente del COA.
La presidenta de la Aduana informó que se están ajustando detalles a un proyecto de decreto supremo que, en el futuro, le permitirá a la Aduana, a YPFB y a la Súper actuar con mayor soporte legal en las carreteras, sobre todo en la ruta de La Paz a Perú, pasando por Puerto Acosta.
En octubre del 2005 se aprobó el Decreto Supremo 28380, que “prohíbe el uso indebido de GLP como combustible en vehículos, transporte y comercialización”. También faculta a la Policía a decomisar garrafas a quienes infrinjan la disposición y determina que las garrafas deben ser depositas en YPFB.
Morales adelantó que el nuevo decreto prevé la posibilidad de que, además de la Policía, las Fuerzas Armadas y la Superintendencia puedan retener las garrafas y YPFB comercializarlas.
Con esta norma se pretende sancionar a los propietarios de los vehículos detenidos con una multa de Bs 1.000 y que las garrafas no sean devueltas sino hasta después de 180 días.
Al margen de este decreto, la Aduana impulsa la aprobación de una ley, que permita atacar el contrabando de GLP y otros derivados de manera integral. Entretanto, Morales dijo que los operativos de prevención continuarán todos los días.
La presidenta de la Aduana ofreció una conferencia de prensa en la que brindó detalles de un operativo realizado la madrugada de ayer. En esa acción, el COA detuvo a ocho camiones con mercadería que estaba destinada al contrabando; en esos vehículos había GLP, diesel y gasolina, pero en uno se encontraron monitores de computadora con pantalla plana escondidos debajo de huevos. De no ser el operativo aduanero, estos productos hubiesen llegado a Perú, de contrabando.
Atacan al COA y liberan garrafas
Contrabandistas apoyados por vecinos de la zona de la tranca de Río Seco atacaron con piedras uno de los ocho camiones que ayer fueron detenidos por el Control Operativo Aduanero (COA) y, tras romper los vidrios de dos vehículos policiales, lograron liberar las garrafas y bidones de diesel que estaban retenidos en El Alto.
Así lo informó la presidenta de la Aduana, Marcia Morales, luego de un operativo que la madrugada de ayer permitió detectar 1.000 garrafas de GLP y 12 mil litros de diesel que estaban destinados al contrabando. La acción se desarrolló en el marco de operativos preventivos que llevan adelante la Aduana, la Policía, las Fuerzas Armadas y la Superintendencia de Hidrocarburos, pero el traslado de los camiones hasta YPFB resultó muy dificultoso por la violenta resistencia de los contrabandistas y vecinos de la zona, según explicó la autoridad. “Los contrabandistas actúan con pobladores y atacan a los funcionarios para impedir la detención”, dijo. Pese a esto, Morales advirtió que los operativos continuarán.