De los 650 delegados presentes en Sucre en el Congreso Nacional de Educación, que definirán la nueva política educativa boliviana, ninguno representa a los 327 gobiernos locales del país.
Esta exclusión fue justificada por el ministro Félix Patzi alegando que la propuesta educativa que se debatirá expresa el "sentimiento de la colectividad" y "no va en contra de los municipios". Por su parte, la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) manifestó su preocupación porque los municipios han quedado al margen de la discusión cuando se han constituido en actores importantes de la administración escolar.
Los delegados, que consensuarán la nueva ley educativa hasta el 14 de julio, representan a 26 organizaciones sociales, de pueblos originarios, instituciones públicas y privadas como la Central Obrera Bolivia, la Confederación de Empresarios Privados e incluso las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
"Admito como ministro no haber convocado a los municipios, pero reconocemos que se han convertido en actores principalmente de construcción de infraestructura y de equipamiento pedagógico", dijo Patzi al ser consultado por Enlared sobre la falta de delegados ediles.
Según la autoridad, la propuesta educativa "Avelino Siñani y Elizardo Pérez" ha recogido las demandas de 22 organizaciones. De las 26 representaciones sólo nueve están relacionadas con el sector educativo, el resto son sectores sociales e instituciones. Redacción central y Enlared