Tres, dos, uno..., y el presidente Evo Morales, quien sólo debía dar la partida de una maratón, salió corriendo y se robó ayer el protagonismo en la inauguración del parque recreacional Laikacota.
Se iniciaba el estreno del área de los trotadores, donde varios deportistas de todas las edades se alistaban para ser los primeros en recorrer los 1.800 metros de la pista, cuando el Jefe de Estado, rompiendo todo el protocolo, fue el primero en arrancar hacia la meta.
Esta iniciativa dejó en fuera de juego a todas las autoridades que se encontraban con él: el vicepresidente álvaro García Linera, el alcalde Juan del Granado, los concejales, el cuerpo de seguridad presidencial y hasta a la Cholita Paceña, que lo acompañaba desde el inicio de las obras.
En ese momento, Morales pareció sentirse libre, junto a los trotadores, que por varios segundos, hasta que reaccionen sus guardaespaldas, pudieron estar compartiendo risas cerca de él.
En el recorrido la gente comenzó a aplaudir el gesto del Mandatario. "Eso Evo, dale Evo". Luego de miles de metros hacia abajo, exhausto, Morales llegó a la meta bajo el intenso sol.
El protocolo del municipio dejó al Alcalde en medio del parque; después tuvo que hacer que éste llegue con prontitud —antes que Morales— hasta el puente del río Choqueyapu, mientras el gobernante recibía el saludo de los transeúntes.
Una vez reunidas, otra vez, las autoridades, se reinició la caminata hacia el mercado La Bolita, junto al Teatro al Aire Libre. Las vendedoras habían preparado sus mejores platos para la ocasión, generalmente destinados al burgomaestre, pero al ver al Presidente de la República fue al primero al que le ofrecieron y agradecieron; posiblemente no sabían que él estaría presente en los actos.
En la cancha Zapata cientos de espectadores esperaban ansiosos al Jefe de Estado. El alcalde Del Granado se ubicó junto al Vicepresidente, mientras un cordón humano protegía a Morales, que salió del vestuario con su indumentaria.