Se agrava la crisis entre Israel y Líbano Varios objetivos estratégicos libaneses fueron destruidos. El mundo se pronuncia para lograr el cese al fuego. Países árabes piden que el Consejo de Seguridad de la ONU intervenga.
La crisis que sostiene —desde hace cuatro días— Israel con el Líbano y el Gobierno palestino del movimiento islamista Hamás en la franja de Gaza se intensificó ayer con intensos ataques de ambos lados, que cobraron la vida de más de una treintena de personas, amenazando así el proceso de paz en Oriente Medio.
Mientras diferentes voces de la comunidad internacional se pronunciaron para solicitar el cese al fuego, la Liga Árabe, reunida de emergencia en El Cairo, consideró que el proceso de paz “ha fracasado” y pide la intervención directa del Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin a los ataques israelíes.
Por su parte, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, pidió ayer el inmediato alto el fuego bajo el patrocinio de la ONU, y que la comunidad internacional ayude al Líbano a extender su soberanía al sur del país, controlado por Hizbulá.
Siniora responsabilizó a Israel de las pérdidas económicas y humanas causadas en Líbano por los ataques israelíes, y pidió ayuda árabe e internacional para reconstruir el país. Al menos 93 personas murieron y otras 250 resultaron heridas desde el inicio de los ataques de la aviación israelí contra Líbano, que ayer han sido intensificados en varias áreas del país, incluido Beirut.
Un total de 15 personas perdieron la vida ayer cuando varios proyectiles israelíes impactaron contra dos vehículos que transportaban habitantes.
Otro ataque se registró contra los barrios del sur de Beirut, de mayoría chií y feudo del grupo Hizbulá, que causó al menos 12 víctimas. Durante la tarde también hubo ataques israelíes en diferentes frentes en la frontera entre Israel, Líbano y Siria.
En la escalada de las hostilidades, la milicia del movimiento chií libanés Hizbulá alcanzó ayer por primera vez con un cohete la localidad israelí de Tiberíades, situada a unos 35 kilómetros de la frontera del Líbano, resultando tres personas heridas leves.
Desde San Petersburgo, donde se celebra la cumbre del G-8, los presidentes de EEUU, George W. Bush, y de Rusia, Vladimir Putin, coincidieron en subrayar su “preocupación” acerca de la violencia y las pérdidas en la crisis en Oriente Medio, pero también revelaron sus actitudes distintas frente a la situación.
En Ibiza, el presidente del gobierno español, José Luis Zapatero, afirmó que la actual crisis debería hacer “recapacitar” a quienes desencadenaron “la intervención militar injustificada” en Irak. Mientras que los gobiernos de Cuba y Venezuela condenaron enérgicamente la “salvaje agresión israelí” contra el Líbano. Beirut-El Cairo–Jerusalem- Tel Aviv-Madrid-Rusia-La Habana-Caracas, EFE-AFP