El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el de Rusia, Vladimir Putin, expresaron sus discrepancias sobre el modelo de democracia, pero alcanzaron un acuerdo contra el terrorismo nuclear internacional, anunciaron ayer fuentes estadounidenses en San Petersburgo.
El pacto amplía la ya existente “Iniciativa contra la Proliferación Nuclear”, un acuerdo encabezado por EEUU y del que forman parte una docena de países para incautarse de armas no convencionales ilícitas que se transporten en el mundo. Según un funcionario estadounidense, el pacto pide a las naciones que mejoren el control y la protección de los materiales nucleares.
Por otro lado, Putin respondió secamente a unos comentarios de Bush que ponía a Irak como ejemplo democrático.
“Hablé (con Putin) sobre mi deseo de promover cambios institucionales en algunos lugares del mundo, como Irak, donde hay libertad de prensa y libertad religiosa, y le dije que mucha gente en nuestro país espera que Rusia haga lo mismo”, afirmó Bush.
Estas palabras molestaron a Putin, anfitrión de la primera cumbre del G-8 bajo presidencia rusa, un acontecimiento que a su modo de ver debe reforzar el prestigio de Rusia. “No queremos tener una democracia como la que tienen en Irak, se lo digo con toda franqueza”, respondió Putin, provocando carcajadas en el público. San Petersburgo, EFE-AFP
Putin “ordena” el clima
Sol para 7 colegas • Para la primera cumbre del G-8 en Rusia, el presidente Vladimir Putin “ordenó” buen tiempo, de manera que la lluvia no venga a importunar la importante cita en San Petersburgo y ésta se realice a pleno sol. Para ello, dispuso que tres aviones “bombardearan” con productos químicos el espacio aéreo sobre el Mar Báltico, para impedir la formación de nubes que pudieran traer lluvia o tapar el sol.