Autoridades civiles del departamento colombiano del Chocó, noroeste, insistieron ayer en que 170 personas fueron secuestradas por las FARC y unas 10 fueron asesinadas mientras mandos militares niegan las cifras.
El gobernador de ese territorio, Julio Ibargüen, y varios funcionarios, informaron que fueron secuestradas esas 170 personas, madereros, y que 10 más murieron en zona selvática del remoto municipio de Riosucio.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Carlos Alberto Ospina, quien asiste en esa localidad fronteriza con Panamá a un consejo extraordinario de seguridad, señaló que hubo una retención pero luego decenas de personas regresaron a sus comunidades. El ministro de Defensa, Camilo Ospina, negó que se haya producido un secuestro masivo a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en esa región.
Los retenidos, según las autoridades del Chocó, fueron tomados cautivos “como escudos humanos” por los rebeldes para huir de combates con paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC.
Desde Riosucio, el general Ospina dijo que tras la acción del Ejército en la zona, muchos retenidos volvieron a su hogar.
En la frontera con Panamá se libra una guerra territorial desde hace 12 años entre las FARC y los paramilitares, por tratarse de un corredor estratégico. Bogotá, EFE