En poco más de 36 horas se realizó el cambio de contingente en el país africano, en el que Bolivia trabaja desde hace más de tres años formando parte de la misión de la ONU. Este es el diario de un relevo.
Texto y Fotos: Patricio Crooker
Lágrimas y abrazos. 28 de junio. Los familiares del contingente que está a punto de viajar a la República Democrática del Congo, Bolivia X, despiden a los soldados en el aeropuerto de Viru Viru, Santa Cruz, como si estuvieran partiendo hacia una guerra. Y, efectivamente van para la guerra, pues el país africano vive inmerso en un conflicto eterno por sus recursos desde hace décadas.
Un avión Air Bus 310, de Jordan Aviation, les espera. Su destino: relevar, como sucede cada seis meses, a los 181 soldados que se encuentran allá desde el mes de enero.
De Boende a Kindu
Tres bolivianos muertos. Es el saldo de víctimas en el país africano desde que en el 2002 se instaurara la primera misión boliviana en Boende.
Hoy, tres años después, en un vuelo con escalas en Recife, Libreville y Gabón, la tropa boliviana está camino de enfrentar la misma violencia endémica, que no deja de acechar a este rincón del continente negro. En las caras de los soldados, sin embargo, no existe temor. Simplemente, unos pocos nervios.
Bajo el mando del teniente coronel Edwin Ayllón, cada uno ocupa marcialmente su asiento. Kindu, la última parada ya está muy cerca.
Listos para trabajar
No hay tiempo para nada. Nada más pisar tierra comienza el trabajo. El relevo se debe hacer en apenas unas horas. La nueva misión, dar seguridad a las instalaciones de Naciones Unidas en Kindu y a su personal, espera a los soldados.
Kindu es la capital de la provincia de Maniema, uno de los once distritos en que se divide la República Democrática del Congo. Se encuentra al este del mítico río Congo, el que motivó al escritor Joseph Conrad a escribir su obra maestra: El corazón de las tinieblas.
Muy cerca, en Kamina, algunos de los soldados recién llegados deberán cumplir similares funciones.
El contingente boliviano, además, tiene la responsabilidad de evacuar a los miembros de la ONU en caso de emergencia. Por eso, 18 personas están listas para dar una respuesta inmediata si es preciso.
Elecciones históricas
El relevo, planeado en un principio para mediados de este mes de julio, tuvo que adelantarse. ¿La razón? El 30 de julio se celebrarán las primeras elecciones generales después de 30 años sin que se haya vivido un verdadero proceso electoral.
Marie-France Heliere, jefe de la oficina de la ONU, resalta la importancia de este hecho al nuevo comandante boliviano: ´Hoy es un día especial en el Congo. Es el primer día de campaña electoral. La calle lleva llena de personas desde tempranas horas de la mañana. Y se inicia un nuevo periodo que no va a estar exento de dificultades´.
En breve, los cascos azules bolivianos transportarán buena parte del material electoral con helicópteros, pues la mayoría de los caminos están destruidos. Eso será hasta que llegue el día clave, en el que no se descartan los ataques, ´como ocurrió 20 años atrás´, avisa Heliere.
Caras conocidas
Unos se van y otros regresan. Pero en esta visita al antiguo Zaire, además, es inevitable el reencuentro con algunas caras conocidas, con gente que parece haber hecho de África una forma de vida, que decide volver una y otra vez o quedarse.
La doctora Luz Miriam Endara, que en estos momentos hace guardia frente a la entrada de la base, pertenece a este último tipo de personas, pues ella decidió alargar su tiempo allá por seis meses, tal y como hicieron otros 18 compañeros. ´He sido abuela el sábado´, comenta, volviendo a Bolivia con el pensamiento. ´Ya me han mandado la foto. Me siento feliz´.
El coronel Ramiro Lavadenz es otro viejo conocido. Actualmente, trabaja directamente con la oficina de la ONU como consejero militar.
Un país de carne y hueso
África es un hervidero de escenas inolvidables y el Congo un país de carne y hueso, donde cada instante se vive con intensidad. Y Kindu no es la excepción que confirma la regla, porque aquí no hay reglas.
Acá, las mujeres caminan cada día las calles polvorientas cargadas de leña o yuca en sus espaldas mientras los hombres se sientan y no hacen nada. Los niños, entretanto, saludan en español a los soldados del nuevo contingente, que llegan por un sendero rojizo. La relación con la población civil es buena. Kindu vive un proceso de reconstrucción en el que los soldados bolivianos son protagonistas.
Como el resto del país, la población fue testigo en el pasado del tráfico de oro, marfil y esclavos. Y hoy también lo es de los conflictos.
El retorno a Bolivia
Un leve esbozo de nostalgia se aprecia en las pupilas de los que regresan. Tres horas separaron nada más la llegada del nuevo contingente de la partida del antiguo.
Con todo, los rostros de tristeza pronto se transforman en muecas de alegría. Y los soldados sueñan ya con estar en casa. Así lo confiesa, por ejemplo, el oficial Juan Carlos Camacho. ´Al llegar, lo primero que quiero hacer es estar con la familia. Después, servirme un plato típico, preparar un churrasquito´.
Mientras cada uno confiesa sus deseos, las pastillas para prevenir la malaria van de mano en mano.
El avión vuelve a repetir escalas en Libreville y Recife. Es día 29, son casi las tres de la mañana y toma suavemente tierra en Santa Cruz.
La bienvenida al contingente que retorna la dan los fumigadores, encargados de desinfectar el avión y los equipajes, que en un abrir y cerrar de ojos se ven envueltos en una nube de humo químico.
La tropa, que se agrupa casi en fila india, se protege con barbijos.
El viaje termina. En total, entre la ida de los que se quedaron y la vuelta de sus compañeros, pasaron nada más que 36 horas, 36 horas en las que se condensaron las experiencias de seis meses, 36 horas que marcaron sus vidas para siempre.
Contexto
La República Democrática del Congo tiene poco más del doble del tamaño de Bolivia y una población de 60 millones de personas. Es un país rico en recursos naturales, entre los que destacan el oro, el petróleo, los diamantes y el coltán (mineral que se utiliza para la elaboración de teléfonos celulares y computadoras portátiles). Es precisamente debido a la pugna por los mismos que existe un conflicto armado que ha sido calificado como la Primera Guerra Mundial de África. Los países vecinos también están implicados en la violencia y ya se calculan más 3,5 millones de muertos. Actualmente, hay más de 16.000 miembros de la ONU en la región, que velarán en breve por las elecciones generales del 30 de julio, tras 20 años sin haber tenido un proceso electoral.