Urge ayuda para Líbano Naciones Unidas llamará a las partes a un cese del fuego y a un despliegue de una fuerza internacional en el sur del Líbano. Estados Unidos dice que no la apoyará.
El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland, hizo ayer en Beirut un pedido urgente de 150 millones de dólares para socorrer a 600.000 civiles desplazados por el fuego cruzado entre Israel y el movimiento Hizbulá.
En la mañana, durante una visita a un centro de refugiados en una escuela de la localidad de Aaley, en las montanas al este de Beirut, Egeland insistió en la necesidad de un “cese inmediato de las hostilidades”, para evitar una tragedia humanitaria mayor.
El representante de la ONU reclamó un “total de 150 millones de dólares” para atender en los próximos tres meses a entre 500.000 y 800.000 civiles afectados por el conflicto.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos fueron los primeros en responder al llamado de Naciones Unidas. La UE se comprometió a aportar 12,6 millones de dólares mientras Estados Unidos lo hará con otros 30 millones, pero en ayuda humanitaria para la población libanesa.
El secretario de Estado adjunto norteamericano para Medio Oriente, David Welch, declaró que esta ayuda incluirá 100.000 botiquines, 2.000 lonas y 20.000 mantas, y dijo esperar que la ayuda internacional alcance los 150 millones de dólares.
Precisó que las fuerzas estadounidenses empezarán a distribuir la ayuda en Líbano a partir del sábado. La Casa Blanca confirmó que Washington está trabajando con las autoridades libanesas e israelíes para “abrir corredores humanitarios”, de forma que la ayuda pueda llegar sin problemas a sus beneficiarios.
En el plano diplomático, y tras entrevistarse con las autoridades libanesas e israelíes, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, abogó desde Jerusalén por una “paz basada en principios sólidos” y en la resolución 1559 de la ONU, referente a la guerrilla libanesa chií Hizbulá. Rice dijo que “la comunidad internacional puede progresar” hacia la solución del actual conflicto siguiendo la citada resolución. La línea de EEUU es que un alto el fuego que no resuelva la situación de inestabilidad debida a Hizbulá no serviría de nada.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, afirmó que llamará a un cese del fuego y a un despliegue de una fuerza internacional en el sur del Líbano, durante la conferencia de Roma sobre Medio Oriente que comenzará mañana.
Annan estimó que cualquier solución necesitará la participación de Siria e Irán, considerados los principales patrocinadores de la milicia radical de Hizbulá.
Mientras la diplomacia juega sus últimas cartas, el Ejército israelí y la milicia musulmana seguían enfrentándose en el sur de Líbano. Las autoridades hebreas hicieron conocer que sus unidades tomaron el control de otro pueblo al sur del país de los cedros. Beirut-Washington-Nueva York- Jerusalén, AFP-EFE-La Razón
Boliviana es evacuada del sur libanés
Una boliviana de origen libanés fue evacuada ayer del Líbano gracias a las gestiones realizadas por el Gobierno chileno, que envío una aeronave a ese país del Medio Oriente. Antes de abordar el avión que la traería de vuelta a casa, Cler Daher Tobías tuvo que sortear, junto a un numeroso grupo de latinoamericanos, un duro trayecto por tierra del centenar de kilómetros que separan Beirut (Líbano) y Damasco (Siria). Los constantes bombardeos hacían temer lo peor.
“Gracias a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y a su Gobierno es que se pudo evacuar a mi hija”, dijo a Radio Panamericana Mariela Tobías, madre de Cler Daher.
Explicó que su hija viajó al Líbano por motivos de turismo y para el matrimonio de una amiga. “Ella tenía que volver el sábado 15, pero el conflicto se desató el miércoles”, contó la madre de Cler, quien añadió que las gestiones para la evacuación de su hija las realizó ante los gobiernos boliviano y libanés.
“Fue un milagro que pudiera llegar”, sostuvo Tobías.
Un avión de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) evacuó el domingo a más de un centenar de latinoamericanos que debieron abandonar ese país tras el conflicto entre Israel e Hizbulá.
Bombas de racimo
Denuncia • La organización Human Rights Watch reveló ayer que Israel usó bombas de racimo en Líbano, matando a un civil, y pidió al Estado hebreo detener inmediatamente el uso de las mismas.
Arsenal • El informe asegura que los investigadores también fotografiaron bombas de racimo en el arsenal de artillería israelí en la frontera con Líbano. “No deberían usarse nunca en áreas pobladas”, señala.