Siete muertos, entre ellos cuatro policías, y seis heridos, incluida una fiscal, dejó en las últimas horas una ola violenta en ciudad de México, Zihuatanejo y Monterrey, en hechos que las autoridades atribuyen al narcotráfico.
Varios hombres armados irrumpieron ayer en un laboratorio de efedrina en Coyoacán (sur de Ciudad de México), mataron a cuatro policías que lo cuidaban e hirieron a otro, informó ayer el procurador de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz.
Por otra parte, las autoridades del norteño estado de Nuevo León hallaron ayer el cuerpo decapitado de un hombre en la zona metropolitana de Monterrey, la capital estatal. En otro hecho, pistoleros motorizados atacaron anoche el vehículo en que se movilizaban la fiscal federal Verónica Palacios y otras cuatro personas. Una de ellas murió. México, EFE