Al menos 26 personas murieron y más de 35 fueron heridas ayer en varios atentados en Irak, el más mortífero de los cuales fue cometido en Mosul, a 370 km al norte de Bagdad, que acabó con la vida de cinco soldados iraquíes, informaron fuentes de seguridad.
Los cinco militares murieron por la explosión de un coche-bomba que dejó además cuatro heridos, en el barrio de Aden, al este de Mosul. También en Mosul, cuatro personas perecieron en un ataque armado contra su coche, mientras que un policía fue asesinado por hombres armados.
En la ciudad sunita de Samarra, al norte de la capital, un coche-bomba conducido por un kamikaze estalló ante un puesto de control de la policía, mató a un civil e hirió a 17 personas. En Bagdad y su región, 12 personas murieron y 32 fueron heridas en diferentes ataques. Bagdad, AFP