Mientras algunos párrocos de base optan por el silencio en la polémica desatada entre la Iglesia y el Estado, otro sector propone no precipitarse y adoptar una actitud de respeto y esperar que las aguas vuelvan a su cauce.
Para Fe y Alegría, por ejemplo, éste no es el momento de avivar la polémica con el Gobierno, aunque sus directivos opinan que los padres de familia son quienes deben elegir la educación para sus hijos. La organización de los colegios de convenio lamenta que esta controversia llegue a un nivel personal.
En la parroquia de San Pedro, en cambio, optaron por el silencio con el argumento de que no tienen autorización para emitir opinión y que el Obispo es la voz oficial de la Iglesia Católica.
El párroco de la Iglesia de La Exaltación, en Obrajes, Teodoro Arranz, opinó que las últimas declaraciones del Gobierno se extralimitaron y que los responsables de conducir el país deben respetar a la mayoría que es católica. En su criterio, existe mucha desinformación por lo que recomienda definir los lineamientos de la educación para no preocupar a la población.
En la Iglesia de San Antonio, la comunidad laica se organizó para realizar una procesión el 1 de agosto en la que reivindicarán su religión y garantizarán la labor social que realizan, informó su párroco Carlos Salses.
El sacerdote de la ciudad de El Alto, Sebastián Obermaier, reiteró, el lunes, que los fieles católicos tienen el derecho de vivir su fe sin ser reprimidos por un ministro de Estado, mientras los maestros de religión alistan para el viernes una marcha de protesta.
Una fuente cercana a la Iglesia católica admitió que existen tendencias y opiniones distintas sobre la polémica desatada por la educación de la religión, precisamente porque la Iglesia está formada por personas más o menos conservadoras frente al tema.
Pedidos en Cuba y Venezuela
El 21 de junio, la Iglesia en Venezuela pidió al gobierno de Hugo Chávez el respeto a los valores trascendentes y espirituales en la educación y garantizar a las familias que sus hijos reciban educación religiosa. El pedido fue hecho por el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, junto con el monseñor Ángel Divassón, presidente de la Comisión Episcopal de Educación y obispo de Puerto Ayacucho, quienes entregaron un documento con los cambios que solicitan en la redacción de la Ley Orgánica de Educación, con los que la Iglesia católica quiere garantizar los derechos básicos de los alumnos, informa la agencia venezolana Fides el sitio web www.ewtn.org.
Y mientras la educación también en Venezuela es el centro de la polémica, en Cuba es el deseo de mayor compromiso. Algunos esperan que sea a favor del Gobierno y otros que sea más crítica al régimen de Fidel Castro, según el sitio www.cubanuestra.nu